Brooke Sabía que no estaba haciendo lo correcto, lo estaba utilizando para apagar mis propios sentimientos, ocultar mi enojo y frustración por lo que paso con Adam, pero él tenía un extraño poder sobre mí, cuando decía esas cosas o me besaba de esa forma me deja atontada. –Brooke– susurro, lo mire por unos segundos –no te vayas, quédate conmigo. –Estoy aquí. –Bien, es hora de ir arriba– me pasé la lengua por los labios, estábamos excitados y ninguno de los dos lo podía negar. –¿Por dónde quieres comenzar? –Aquí esta bien. –Como tú digas– sonriendo me bajo el vestido hasta la cintura, me beso por los hombros y el pecho, con su mano derecha sostuvo mi cuello, estaba tan excitada, deseaba decir su nombre, decir lo bien que me hacía sentir. Le quite la chaqueta que llevaba, para seguir

