Brooke Me sentía horrible por Katy, por lo que estaba pasando entre Nick y yo. Los días siguientes a nuestro encuentro en la cafetería y en la casa, estuve evitando hablar de él con mi hija, era horrible ocultarle lo que sentía por el chico que le gustaba a ella. Era una madre horrible. Estos días nos la pasamos haciendo compras y empacando las cosas que se iba a llevar a la universidad, no quería que se fuera, pero era inevitable. Los hijos siempre se van al final, hacen su vida y a nosotros, los padres, nos queda hacernos la idea. El domingo le prepare una cena a ella y a Aaron, para despedirlos. Estuvimos los tres despiertos hasta tarde, contando anécdotas de cuando eran niños, cuando Aaron se escapó la primera vez para ir a una fiesta. –Estuve toda la noche preocupada por ti, Aaron.

