***Liana*** Llegamos a la oficina directamente, sin pasar por recepción ni secretaria. Ese ascensor solo lo usa Felipe para llegar sin que nadie lo sepa. Instalados en la salita de descanso están los señores Hono. Lucen una parejita encantadora. De baja estatura y gestos amables. Enseguida me hicieron sangre. Se ponen de pie al vernos. Saludan a Felipe con mucho respeto. -Mi amor- se dirige a mí- Te presento a los señores Hono, ya te he hablado de ellos- les brindo una sonrisa franca. Con una inclinación de cabeza les invito a sentarse. -Les ofrecemos algo ¿café, té? - se miran antes de contestar. Se deciden por té. Me pongo de pie y salgo a pedir el té. En cuanto veo a Linda, mi instinto Maléfico se enciende. -Linda- parece que vio un fantasma- Puedes traernos te, para Felipe café

