Aaron La habitación en la que estamos con Annika es bien grande, es una de las del frente con esos balcones tan bonitos. Tiene una pequeña sala, con dos sofás y una mesa de centro. Una puerta doble corrediza, la separa de la habitación. Estoy sentado en uno de esos sofás. Ya me había duchado y me puse un traje sin corbata para bajar al bar. Annika quedo del lado de la habitación, preparándose. Después de unos 40 minutos, la puerta divisoria se abre y ella aparece. Lleva un bonito vestido color verde esmeralda oscuro. Su cabello suelto, peinado como siempre con sus ondas. Maquillaje casi natural. Y accesorios dorados. Puedo oler su perfume. Siempre tiene ese mismo olor, una fragancia fuerte, pero le queda bien a ella. Me paro. - Estás... hermosa.... - no puedo evitar decir.

