Aaron Me despierta el sonido de alguien golpeando la puerta de la habitación con insistencia. A lo que Annika no tarda en aparecer en la sala. - ¡Lleva la cosas a la habitación! - me susurra irritada y se dirige a abrir. Rápidamente junto la sabana con la almohada y el acolchado, y marcho al otro lado de la habitación. - Kim, ¿Qué haces aquí? - la oigo decir con fastidio. Regreso a la sala. - Lamento haberlos despertado tortolitos... o en todo caso, haberlos interrumpido. - dice eso ultimo picara, mirándome. Ríe. - Te has puesto rojo, Aaron. - Pues haznos un favor y déjanos volver con lo nuestro, ¿a que venías? - sigue Annika. - ¡Ah, si! - exclama emocionada. - Venía a decirle a Aaron que dentro de 30 minutos baje, que un auto nos llevara al puerto para subirnos al yate. - A

