Annika Para cuando regrese a la habitación, Aaron ya no estaba, pero si sus cosas. O más bien toda esa ropa cara que le compre. La cual se encontraba dentro de la valija, perfectamente doblada y acomodada. Y encima de todo... el cheque en blanco. Empaque mis cosas y también me marche. El vuelvo de vuelta a Nueva York fue muy tranquilo, y en parte de me hizo largo. "Faltan los dos tontos peleando por el juego de cartas" - fue el pensamiento que se me escapo en un momento. Otra cosa que no pude evitar, fue pensar en la conversación que tuve con mi madre. 15 años sin hablar de nada, para que en 15 minutos me deje pensando por horas. Entrar a mi casa también hizo que me invadiera una sensación como de nostalgia. Y no solo eso, sino también que me siento como una extraña en ella, como

