Onceavo paso

1187 Palabras
Sentí mi corazón salir de mi pecho tras oír el sonido tan extraño que emergía de las hojas, no tenia una buena señal de que podría ser pero normalmente ese tipo de sonidos no son buenos y menos en medio de la noche. Cerberos volvió a su forma original queriendo estar cómodo en caso de presentarse una batalla, ya que su forma original era la mas apropiada y correcta con el nivel de poder especifico hecho para romper cualquier tipo de enemigo a la mitad como si cortaras una banana con un cuchillo. Pero no fue necesaria tanta preparación al ver que quien movía tanto las hojas era una pantera que asechaba los animales que Gul había cazado en el camino (pájaros, ardillas, jabalíes y una clase de rata era realmente asqueroso pero únicamente Cerberos podía comerse todo eso y no quedar lleno, en este bosque es difícil conseguir comida y la pantera lo sabe a la perfección. —Quédate quieta...— dijo Gul en total calma mientras abría un agujero en el suelo con la intensión de romper a la pobre pantera justo a la mitad— ¡hay voy! —¡NOOOO!— grite metiendo entre la pantera y Gul— se que ella solo quiere comida o protege algo, todo ene esta vida tiene una razón no es solo por que si...  —¿Que?— preguntaron ambos un poco impresionados de mi  respuesta por todo lo que sucedía, alguien común saldría huyendo despavorido y dejaría que estos dos hacerse cargo del animal solos— ¿estas loca acaso? es un animal peligroso. AWRR GRRR... comento la pantera entre su lenguaje —Es que...es que... tuve un cachorro de león cuando era niña y la verdad es que la bruja de pacotilla lo dejo salir cuando vio que su tamaño era demasiado, tanto que podía comerme de un bocado y la odie durante mucho tiempo pero no podía saber aun que eran seres libres y que me lo estaba enseñando. —Vaya, entonces fuiste de las amantes de la naturaleza— volvió Cerberos a su forma humana sin importarle demasiado la pantera detrás de mi— bueno y vienes de alguien que viene literal de la naturaleza así que no me extraña nada de ti. —Bueno... si es que no tengo otra forma de ser... —Definitivamente te volviste loca...— dijo Gul blanqueando sus ojos— vamos a comer y tu pantera...estas invitada al igual que tus cachorros. —¡LO SABIA!— grite emocionada pues sabia que mi instinto no me fallaba— sabia que estaban sus cachorros por aquí, de otro modo no hubiera hecho todo esto. —Si, ya lo sabia— comento Cerberos entre dientes— así que lo sabias y ¿te transformaste? ¿quieres que te despelleje?— amenace molesta— no es bueno hacer eso aprende eso. —Lo siento... perdón— agacho su cabeza— no quería hacerlo se que dio muy mal aspecto. —Jum— respondí enojada— ahora vamos ya esta lista la fogata, vengan gatitos, es hora de comer— saque del bolso un ave enorme de al rededor de 6 kilos—¡listo! Las panteras hembras tienen un comportamiento protector y a diferencia de los machos que matan a sus crías ella los protegen, fue un comportamiento que aprendí de mi antiguo León, no tengo idea de si él estará bien en estos momentos pero espero que sea así y que tenga una esposa tan valiente cómo está pantera qué es capaz de robar a ser humanos y hasta no seres humanos para poder darle de comer a sus crías, un comportamiento que ni el mismo ser humano tiene y que debería de adoptar. El ser humano siempre es un poco egoísta y a la vez necio no vemos las cosas cuando las tenemos en todo el frente cosas que debería ser totalmente diferente. Después de haber pasado todo este inconveniente la pantera tomó asiento y llamando a sus cachorros, uno a uno se puso en posición al lado de sus patas y enfrente de ella como esperando algo. Eran obedientes, bien portados amables. Yo por otro lado me dispuse a prender la fogata en su máximo esplendor para llegar así a dar no sólo un buen calor a la pantera que moría de frío junto a sus crías sino que también para darles una buena cena, en todo este tiempo aunque olía delicioso y era una gran cantidad de carne cerberos no se atrevió a tocar ni una pieza de ave. Simplemente espero a qué Gul preparara el resto de lo que había cazado en el camino, y aunque no eran gran cosa como para llenar su gran estómago agradeció cada trozo de carne porque aunque no fuese mucho no preparó con mucho cariño. Y una vez estuvo la gran ave la separé poniendo una pieza para cada cría y un buen trozo para la madre la cual me veía con los ojos muy tristes, como si nunca hubiese esperado que alguien le ayudara a buscar comida o siquiera darle un poco de la suya en ese oscuro y escaso bosque. Después de haber comido todos nos dispusimos a charlar un rato más sobre las historias, anécdotas, batallas y sentimientos que alguno podía haber tenido en su camino. Mientras charlamos la madre estiró sus patas poniéndose así en posición descanso y sus crías decidieron hacer lo mismo, imitando sus acciones queriendo ser iguales a ella en el futuro. La madre y las crías se juntaron para dormir hasta el siguiente día sin importar que nosotros siguiéramos allí, para ellos era como una protección en vez de una amenaza. —quién lo diría una pantera que tenía cachorros y todos tenían su estómago vacío— dijo Gul con los ojos de par en par casi sin poder creerse lo todavía después de haberlo visto todo— ¿Y qué piensas hacer con ella? Tengo una responsabilidad tenerla junto con sus cachorros y sabes qué camino es peligroso, podrían lastimarlos. —eso no pasará porque yo los protegeré aunque cueste mi vida— mis ojos se aguaron de un momento a otro— no quiero dejar los toros en este oscuro bosque a mí me daría miedo quedarme aquí dejando mis crías a la Merced de muchas criaturas que podrían ser peligrosas, les harían daño ella no podría hacer nada al respecto porque aunque es fuerte e indomable siempre existe una posibilidad de ser débil. —si eso es lo que sí es lo que decías yo estoy contigo Katlie— dijo cerberos afirmando con fuerza. Y así fue como nuestra noche pasó rápidamente teniendo una nueva experiencia y haciendo nuevos amigos que pronto crecerán más rápido de lo que creemos, los cachorros de aquella pantera que están todos a protegidos con su alma y su corazón crecerán sanamente convirtiéndose así en reyes fuertes y dignos de pelear en batallas honorables dónde resaltará todo aquello que su madre les enseñado. Mientras ella, Gul, Cerberos y yo los vemos florecer cada día más hasta llegar a su máximo esplendor.
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