Los días pasan y no recibo respuesta del detective privado. Lo llamo muchas veces y no atiende mis llamadas. Decido ir hasta sus oficinas y así pedir información sobre él. Tal vez está enfermo y no lo sé. Llego al edificio de oficinas. Me dirijo a información y pregunto por él. Cómo si de un balde de agua fría se tratase la noticia que recibo a continuación hiela mi piel. Asesinado. Aún no encuentran al culpable. Pido hablar con su asistente personal. Pero como es natural ella no ha venido a trabajar estos días. Al morir Smider también significó la perdida de su empleo. Pido su número y me es otorgado afortunadamente. Voy a un café frente a las oficinas aún impactada con la terrible noticia. ¿ Quien pudo hacerle algo así a Smider? Mi piel se eriza mientras me siento en el café y pido

