Dejo los vestidos sobre la cama y de inmediato llamo a Frank.
" ¿ Supiste?" Le pregunto.
" Acabo de enterarme Ali, pobre oficial "
" también su familia Frank"
" Espero que las autoridades atrapen pronto al responsable" dice mi esposo. Agarro aire. Hablamos un instante más pero Frank está en la clínica y no me gusta ser inoportuna. Suspiro y cuelgo.
Él asesinato del oficial Smith y familia trae como resultado el pánico de las personas y un miedo subyacente se apodera de mi. Siento que no estamos protegidos en ningún sitio. ¿Si un oficial no fue capaz de defenderse como lo hará un ciudadano cualquiera? Así que se me mete entre ceja y ceja la idea de portar un arma y recibir entrenamiento de tiro. Es lo más que puedo hacer para protegerme y proteger a Doris. Cuando resulta que mi marido vive entre la clínica y sus consecutivos viajes fuera de Manhattan y pasamos mucho tiempo sin su protección. Tanto le insisto a Frank que no tiene más opción. Así que me compra el arma de fuego y me lleva a la escuela de tiro. Hago las prácticas y pronto mi instructor me da el certificado de que confirma que estoy lista para portar mi arma. Con ella en casa me siento más segura cuando Frank no está.
Los siguientes dias vuelve una aparente normalidad. No se vuelve a hacer mención de los asesinatos. Pero aún no atrapan al responsable. De pronto otros ataques se presentan..
Verónica vuelve del colegio , es una tarde despejada, el cielo está mas azul que de costumbre. Las nubes blancas se alzan a lo alto. Su padre pasa por ella cada tarde luego de clases. Pero esta vez la maestra de Verónica se enfermó y la dejaron salir antes. Ella marcó muchas veces el número de su padre. Pero este no atendió a su llamado. Verónica decide ir a casa acompañada de Laya, su compañera de estudios , viven por la misma ruta. Pero esta vez Laya decide tomar otro camino.
_ no quiero llegar a casa tan pronto, iré al lago, ¿ Sabes que hay unos árboles de guallabas en el camino? Los dulces de guallaba son únicos, ¿ Los has probado?_ le pregunta a Verónica.
_ no, pero deberíamos ir directo a casa, es muy peligroso.
_ no te preocupes, no nos pasará nada, eres una cobarde.
_ yo mejor regreso Laya, tu deberías hacer lo mismo_ dice Verónica, pero su amiga no le presta atención. Laya se va por un desvío y Verónica decide seguir a casa. Cinco minutos después y atormentada por una conciencia frágil Verónica decide regresar y así acompañar a su amiga. Tiene un mal presentimiento y no desea perder de vista a su amiga y tratar de hacer algo por ella si es necesario. Verónica acelera el paso y al aproximarse oye unos gritos agudos. Se paraliza del miedo pues está algo lejos de la comunidad y nadie podrá ayudarla si es atacada en ese lugar. Pero esos gritos la consumen, puede ser su amiga. Camina con cautela por un espeso sembradio de árboles pero al ver la luz que alumbra su paso se da cuenta que está cerca del claro. Se esconde tras de uno de los árboles al oír otro grito. Su respiración es agitada, está segura que a distancia se puede oír esa respiración. Si pudiera dejar de respirar lo haría. Tapa su boca mientras se asoma de detrás del árbol y mira una escena espantosa. A una distancia está tirado el bolso de Laya y a la orilla del lago alguien sobre ella ahorcandola. Por lo que puede ver el atacante ha abusado de ella. Su falda está levantada pero parece vencida. No se mueve, no pelea. Verónica retrocede pero su miedo la traiciona y cae al suelo atrayendo la atención del atacante. Quien se levanta de sobre Laya y observa a la intrusa caída. Verónica grita llena de pánico, puede ver a su atacante. Aún llena de miedo intenta grabar esa cara en su memoria por si sobrevive. Se resiste a morir, así que cuando el agresor de su amiga corre hasta ella , ella se levanta dejando caer su bolso. Entonces sin perder tiempo corre , corre velozmente sintiendo su corazón a punto de reventar. Siente al hombre tras ella acercarse pero es rápida, por fin llega a la vía y un auto viene, ella cae en medio de la carretera y el hombre se detiene mirando desde los árboles a su posible pero fugaz víctima. El auto se detiene y un hombre baja a prisa, corriendo hasta la jovencita. El hombre mira a todos lados, entonces carga a la pequeña que está desmayada. Pero un disparo lo alerta. No lo alcanzó así que corre al auto de prisa, sube a la niña y luego él, entonces pone en marcha el vehículo. Lleva a la pequeña a una clínica y pronto la policía intenta interrogarla. Su padre llega de inmediato lleno de angustia y ansiedad.
Pero Verónica no habla. No dice ni media palabra. Él miedo se apoderó de ella.
Los siguientes días nadie logra hacer que Verónica hable. Es vista por un psiquiatra que determina que tuvo que recibir un shock muy fuerte , está pasando una crisis pots traumática.
Las pesadillas llegan a formar parte de la vida de la niña. Tanto así que su carácter cambia sobremanera. Ya no ama la vida y ha intentado suicidarse en dos ocasiones. Si muere se llevará el secreto de que fue lo que le pasó. ¿Vería algo demasiado horrible? Todos concluyen que vió al agresor de su amiga, o que tal vez la misma muerte de Laya le ha marcado sobremanera. La niña es internada en una clínica de reposo.
Es de noche, muy tarde y Frank aún no llega. Lo espero mirando la televisión. Entonces casi a las once de la noche oigo su auto estacionar en la entrada. Sonrío aliviada. Bajo las escaleras para recibirlo. Al verlo entrar me cuelgo de su cuello.
_ debes tener hambre cariño, te serviré la cena_ digo y beso su mejilla. Él me mira y suspira.
_ no te preocupes cariño, comí algo en la clinica_ yo sonrío.
_ bien, date un baño, te espero en la cama_ le digo. Él me mira hostil.
_¿ Desde cuándo me das órdenes Alicia?_ yo frunzo el ceño. Hago una negación.
_¿ Estás molesto por algo?
_ solo, estoy cansado, no tengo ánimos de discutir_ me dice y afloja su corbata.
_ pues, parece que eso es lo que buscas Frank, solo te quería tratar con atención y cariño y . .
_ por favor, basta de dramas, ¿ Doris duerme?_ pregunta y yo asiento. Me hace sentir mal su trato. Respiro hondo. El estrés, eso debe ser. Suspiro y lo veo subir las escaleras hasta la habitación de la niña. Yo voy a mi habitación y me acuesto. Al rato él entra, se cambia frente a mi y va al baño. Dónde se queda un largo rato. Me canso de esperarlo, entonces me doy la media vuelta y cierro mis ojos. Lo oigo salir del baño y acostarse a mi lado. Ni siquiera un beso de buenas noches me da. Entonces no me resisto más.
_¿ Tienes otra mujer acaso frank?_ él agarra aire. Entonces me ve.
_ ¿ Por qué preguntas eso?
_ por qué no me has abrazado, no me das un beso de buenas noches, y me has tratado muy frío está noche.
_ solo es estrés , no te hagas ideas_ dice y me abraza. Suspiro. Cierro mis ojos intentando dormir. Entonces al abrir mis ojos de nuevo veo a otro hombre sobre mi cama. Me levanto de inmediato y grito asustada. Él salta de la cama y corre a abrazarme.
_¿ Quien eres?_ pregunto asustada.
_ soy yo cariño_ siento que conozco a este hombre. De pronto siento felicidad de verlo. Es como si lo conociera de siempre. Lo abrazo con fuerza y lloró sobre su hombro. Él deshace el abrazo y al mirarlo de nuevo, es Frank otra vez.
_¿ Que rayos te pasa Alicia?
_ Frank ..no ...no se ..
_ necesitas dormir, ¿ Te estás tomando las dosis Alicia?_ pregunta. En realidad hace días que no lo tomo.
_ lo he olvidado.
_ maldición Alicia_ dice, camina hasta la cómoda y saca unas pastillas, sirve un poco de agua de una jarra que está en la mesita auxiliar y me da dos pastillas.
_¿ Por qué debo tomarlas?
_ estás alucinando, es por no tomarlas _ dice y yo agarro la pastillas y el agua. Las tomo.
_ no entiendo por qué alucino sino las tomo_ digo entregándole el vaso.
_ por el accidente cariño, acuérdate que tu cerebro sufrió un horrible trauma. ¿ Acaso no confías en mi? _ me dice y acaricia mi mejilla mientras me ve con esos ojos tiernos que me convencen.
_ si, si confío en ti, pero estas alucinaciones me están volviendo loca, creo que tendré que ir a ver a un médico_ digo. Él semblante de mi esposo cambia. Me mira muy serio.
_ no, no estás loca , olvídate de eso... Quiero dormir Alicia_ dice y se acuesta. Y yo solo pienso en ese hombre que ví en mi alucinación. Era tan familiar. Tuve ganas de abrazarlo y no dejarlo ir. Esa idea extraña hace que no logre conciliar el sueño.¿ Por qué oigo cosas y veo alucinaciones que me suelen parecer familiares? Llantos de bebés, imágenes de un hombre que me infunde paz y felicidad. Pero que al desvanecerse siguen siendo un misterio para mí. Misterio sin resolver. Me abrazo a mi misma y llevo mi mirada a Frank, quien parece que yaciera en un sueño profundo a mi lado. Él ronca y yo me pregunto por qué no puedo ir a un médico que me ayude a saber que es lo que me pasa. Intento dormir y después de quién sabe cuántas vueltas lo consigo.
Los días pasan y no tengo nuevas alucinaciones ,sin embargo la idea de ir a un médico especialista no escapa de mi mente.
Dos semanas después de esa alucinación nocturna Frank me dice que debe viajar a Boston. Así que pienso de inmediato en hacer una cita con un médico. Voy a ver a un psiquiatra.
Fran sale un lunes por la tarde de casa y yo tengo una cita para el martes por la mañana. Él doctor Stuart Glins me verá en la clínica de reposo a las 9:30 AM.
Estoy lista y salgo en mi auto a verme con el doctor . No le digo al chófer que me lleve pues no quiero ni por una milésima de segundo que Frank sepa que he ido a ver a un médico.
Estoy sentada fuera del consultorio. Tengo dos personas adelante. La sala de espera es tan fría y tan blanca como una camisa de fuerzas, no sé por qué pero es lo primero que pienso en este momento. Todo parece tan calmado y a la vez tan desesperante. Me levanto y decido caminar por los pasillos. Así cuando vuelva tal vez esté cerca de entrar. Me sumerjo por pasillos solitarios, fríos y con mucho olor a cloro. Las puertas de las habitaciones tienen un pequeño vidrio desde donde se puede ver a quien esté dentro. Asomo mi cara por curiosidad en algunos. Entonces en la penúltima habitación veo que en la puerta cuelga un nombre y una descripción.
" Paciente: Verónica dhe Don .edad: 12 años. " Verónica dhe Don? Ese nombre llega a mi mente como punzadas intensas. Me asomo por la pequeña ventana de cristal y miro a una niña de espalda, sentada en una silla que ha colocado en posición para ver por una ventana que da tal vez al patio de la clínica. Su cabello es largo de un color n***o azabache. Entonces a mí mente llega el reportaje de las jóvenes atacadas por el depredador y recuerdo el nombre de la que logró escapar. Verónica dhe Don. No resisto el impulso de tocar el vidrio. Lo hago dos veces. Entonces la niña voltea. Me mira y hace un gesto abrumado. Entonces tapa su boca como si hubiera visto una imagen aterradora y de pronto tapa sus oídos y comienza a gritar. Grita una y otra vez. Gritos aterradores que me hacen retroceder. Sus gritos activan una alarma y varios enfermeros corren en mi dirección. Yo solo me quedo paralizada, mirando como a través de una película en cámara lenta como los enfermeros entran y la sujetan mientras uno de ellos inyecta en sus venas un líquido rosa, ella voltea a mirarme , me mira con semblante sombrío y pronto cierra sus ojos producto tal vez del cedante.
Hago una negación muy confundida. Entonces uno de los enfermeros prácticamente me hecha de allí.
_¿ Que hace usted aquí señora? Es un área restringida_ me dice. Ahora que analizo, ví avisos y no me concentré en ellos, es como si una fuerza poderosas me arrastró hasta aquí.
_disculpe, me perdí ¿ Por qué reaccionó así al verme ?_ pregunto confundida.
_ no tengo idea, pero tome en cuenta que son pacientes perturbados mentalmente. Es mejor que se vaya_ dice. Suspiro y decido ir a la sala de espera una vez más , por un momento olvidé a que vine a esta clínica.
Llego a la sala de espera y ya no tengo pacientes por delante, espero un rato mientras sale el que está adentro con el doctor Stuart. Media hora después estoy a punto de marcharme pensando que no debí venir cuando la puerta se abre y sale de allí un joven que me sonríe al mirarme y sigue su camino.
_¿ Señora Dember?_ dice el médico que se detiene en el umbral de la puerta, asiento.
_ pase adelante_ me dice. Yo paso y él me señala un sillón. Tomo asiento alisando mi falda y coloco mis manos entrecruzadas sobre mis rodillas. Él me analiza. Toma una libreta y un bolígrafo. Se coloca unos anteojos.
_ y dígame señora Dember ¿que la trae por aquí?
_ no sé por dónde empezar doctor.
_ por dónde quiera, por mi está bien madame.
_ he tenido alucinaciones, además cuando cargo a mi pequeña Doris, mi hija en brazos, oigo llantos de bebé, me suele suceder eso a veces_ digo sin rodeos, él toma notas y luego me mira transmitiendo mucha calma en su mirada apacible.
_ cuénteme de su alucinación señora Dember_ me pide.
_ estaba acostada, me sentía mal por una diferencia con mi marido, decidí dormir y cerré los ojos, al abrirlos, algo inaudito pasó, no era Frank, era otro hombre.
_¿ Y eso como la hizo sentir madame?
_ al principio me dió miedo, pero luego sentí felicidad, es como si conociera a ese hombre de algún lado doctor.
_ por los informes que pude leer de usted, sufre de annesia a largo plazo ¿cierto?
_ así es doctor_ entonces me mira un instante. Me hace otras preguntas sobre las cosas extrañas que me han estado pasando. Y finalmente...
_ debo hacerle algunas pruebas madame, no estoy seguro.
_¿ Que cree?
_ creo que son sus recuerdos intentando volver_ dice. Yo siento una emoción de inmediato. Recuperar la memoria. Es lo que mas anhelo en la vida.
_ es lo que más deseo doctor_ digo esperanzada.
_ pero no nos apresuremos, primero tengo que ver algunas pruebas y seguirla viendo a usted, luego sabremos que es lo que le pasa_ dice.
Suspiro y acuerdo pasar la próxima semana y traerle dichas pruebas.
Regreso a casa un poco entusiasmada, aunque también preocupada. Se siente mal hacer algo a escondidas de Frank. Pero él tiene que entender. Es mi vida, quiero recuperar mi pasado.
Llego a casa y enseguida me doy un baño y me cambio de ropa. Luego voy por Doris para comer juntas. Almorzamos y después la llevo conmigo a mi habitación.
Estoy acostada con Doris mientras ella dibuja y yo leo una historia de amor en una aplicación de mi teléfono cuando la puerta se abre. Es Frank. Me extraña sobremanera. Me mira un instante. Lo conozco. Algo le molesta, entonces toma en brazos a Doris que grita eufórica al ver a su papá. La besa muchas veces y luego sale de la habitación con ella. Espero su regreso un poco confundida. Cuando regresa me mira de brazos cruzados.
_¿ Te sucede algo?_ le pregunto levantándome. Él me mira con reproche. Hago una negación.
_ ¿ Por qué lo hiciste?
_¿ Por qué hice qué?_ pregunto un poco nerviosa. Se acerca a mi y me toma con fuerza del brazo.
_ Frank, me asustas_ le digo mirando su mano apretar mi brazo. Luego lo miro a él.
_ ¿ Por qué tuviste que ir con el doctor Stuart?_ dice , agarro aire.
_ lo siento por no decirte frank_ digo y él suelta mi brazo y lleva sus manos a la cabeza.
_¿ Estás loca?.. No tenías que avergonzarme de esa manera Alicia
_ siento si te avergüenza, pero tenía que hacerlo yoooo..
_ no tenías que hacerlo, somos personas importantes Alicia, se correrá como pólvora la noticia: la esposa del cirujano Frank Dember loca. Loca. ¡ ¿ Te gustaría eso?!_ me grita y yo parpadeo nerviosa. Da vueltas por la habitación y me pongo muy tensa. Entonces me mira y camina de nuevo hasta mi. Muy rabioso. Su mirada es oscura y su semblante muy hostil. Resisto mis ganas de llorar. Entonces lleva su índice a mi cara.
_ te prohíbo que vuelvas a ir a verte con el doctor Stuart Alicia_ me ordena. Respiro hondo.
_¡ ¿ Entendido?!_ grita y yo asiento llorosa. Él agarra aire y trata de calmarse por lo que veo. Entonces me vuelve a mirar y me sonríe como si nada pasó. Se acerca de nuevo a mi.
_ así me gusta cariño_ dice y besa ni mejilla, entonces entra al baño y se comienza a duchar. Yo lucho con mis lágrimas. Pero es inevitable ponerme a llorar sobre la cama. Lloro unos cinco minutos y entonces me levanto, limpio mis lágrimas. Tengo que averiguar cómo lo supo. Frank sale del baño envuelto en una toalla. Me mira y yo le sostengo la mirada. Respiro hondo. Él se acerca y dejando caer su toalla me hace tenderme en la cama y se coloca sobre mi. Comienza a besarme, pero no me puedo concentrar. Me parece tan egoísta de su parte que me prohíba averiguar qué me pasa y por qué alucino. Se supone que él tendría que querer lo mejor para mí. Él deja de besar mis labios pues estos no corresponden a los suyos. Entonces me ve y suspira.
_ ¿ Es en serio Ali? ¿ Molesta?
_ decepcionada frank_ me atrevo a decirle. Él frunce el ceño.
_ Alicia, lo que te digo , todo lo que te digo, es por amor, porque no quiero que sufras una decepción, a veces los médicos lo que hacen es hacerte gastar mucho dinero y te inventan un diagnóstico , yo no quiero que tú pases por eso.
_ ¿tú eres de esos?
_ sabes que soy un médico honorable.
_ el doctor Stuart también, al menos eso creo, ¿ Él te lo dijo verdad?_ él suspira y se quita de sobre mi.
_ es muy amigo mío, me hizo el comentario.
_ pues no tiene ninguna ética Frank.
_ ¿ Ves? Hazme caso, no puedes confiar en cualquiera Ali_ suspiro. Él me mira y me sonríe. Yo le sonrio resignada. Entonces me besa y me dejó llevar.
Frank se encarga de que tome esa noche las pastillas.
_¿ Es nueva?_ le pregunto. Siempre me da dos cápsulas color rosa. Esta vez es una color rosa y una verde.
_ oh, no, es la misma, pero esta..._ toma la verde. _ es de una nueva farmacéutica. Es de mejor calidad. La probaremos hoy.
_ no soy un ratón de laboratorio frank_ le digo preocupada.
_ nunca he dicho que lo seas Ali, tu no entiendes de estas cosas.
_ explícame para entender entonces_ le digo cruzandome de brazos. Él agarra aire.
_ quiero lo mejor para ti, consulto con los mejores especialistas , tomalas , me lo agradeceras_ me dice. Respiro hondo y me tomo las pastillas, él sonríe y besa mi frente. Yo doy la media vuelta y me acomodo para dormir.
Despierto a mitad de la noche, pero es extraño, pues mis ojos están cargados. Intento abrirlos y pesan demasiado. Me levanto, tengo mucha sed, salgo de la habitación casi que agarrándome de las paredes, salgo y veo las escaleras. Creo que podré bajar, lo hago y siento que voy tomando control de mi cuerpo. Domino con más precisión mis pasos y siento que mis ojos comienzan a abrir con más facilidad. Entonces oigo un ruido en el recibidor y una puerta cerrarse. Camino hasta allí. La puerta está cerrada, entonces levanto la pesada cortina de la ventana para mirar a través y veo a alguien que camina entre los rosales y se va por un costado de la casa. Es Frank, me parece que es Frank. Abro la puerta y la fría brisa roza mi cara. Miro a todas partes y todo está muy oscuro. Pero tengo que ver qué hace Frank afuera a estas horas. Me voy por los rosales y me conduzco por los laterales. La brisa parece silvar en mis oídos y mi piel se eriza. Siento miedo. Al llegar tras la casa miro a Frank caminar hasta un granero que está detrás de la mansión y Frank nunca quiso destruir. Camina de prisa y yo trato de seguirlo también con prisa pero mi andar aún es tambaleante , pareciera que estuviera sedada. Me abrazo a mi misma y me pregunto que querrá hacer Frank en el granero a estas horas. Me acerco y acerco mi oído a la puerta del granero. Está se abre de prisa y alguien se encima sobre mi. Pone algo en mi nariz y pierdo el conocimiento.
Abrí los ojos y Frank me mira tendida sobre la cama. Julieth entra a la habitación con una taza de té.
_ que bueno que despertó madame, ¿ Que hacía en el granero a esta hora?_ frunzo el ceño. Frank me mira con seriedad.
_ ¿ Que me pasó?_ pregunto.
_ yo oí disparos madame_ dice Juliet.
_ ví que no estabas en la cama y salí a buscarte, la puerta estaba abierta y salí afuera, pero antes tomé mi arma. Un hombre te atacó y llegué a tiempo para ayudarte Alicia, tuve que dispararle , pero se fue, lo perdí.¿ Por qué lo hiciste?_ me pregunta.
_ cariño, yo creí que ..
_ no creíste nada Alicia... disculpa , es que estoy consternado, saliste dormida tal vez, creo que estabas sonámbula_ dice. Yo miro a Juliet. Ella frunce el ceño apenada.
_ tome su té madame, descanse.
_¿ Llamaste a la policía?_ le pregunto a Frank. Él agarra aire y se acuesta a mi lado.
_ no.
_ tienes que hacerlo, el hombre entró al granero, hay que denunciarlo, podría volver.
_ no te preocupes, no volverá Alicia, no voy a involucrar a la policía , no quiero patrullas en mi casa. Con ese disparo que le hice,te aseguro, no volverá_ me dice. Yo le sonrio y asiento.
_ abrázame Frank, tengo mucho miedo_ le digo y creo que me duermo rápidamente.
A la mañana siguiente despierto y me parece que lo de anoche fue una pesadilla. Miro el lado de mi cama. Frank no está. Respiro hondo y me levanto. Mi cabeza duele. Me levanto para ducharme y tomarme un analgésico. Después de darme un baño frío y tomarme una Aspirina , me pongo ropa para ejercitar. Quiero correr, hace mucho que no lo hago. Ya Frank debe estar trabajando. Así que despejare mi mente. Correr me anima y me relaja. Necesito aire puro y tratar de olvidar el horrible incidente de anoche. Paso por la habitación de Doris y lea le da el desayuno. La alzo en brazos un instante y la beso. Luego la dejo en su sillita y voy a la cocina. Tomo un poco de leche y como un sándwich que está en el microondas. Finalmente salgo de casa. Correré hasta que mis pies duelan y hasta que mi corazón vaya a toda marcha. Tal vez al volver me sienta más tranquila y sepa cómo debo actuar para no provocar a Frank y para actuar en las sombras sin que él se de cuenta.
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