Algo que le apasiona a Frank aparte de su trabajo y la música clásica es la jardinería. Los pocos momentos libres sino se encierra en su despacho los pasa en los jardines. Proyectos de siembra son habituales para él, y los jardines de la mansión son espléndidos. Este día es lo que le ocupa. De modo que voy a llevarle limonada bien fría y un sándwich para recuperar fuerzas. Camino hasta él y lo sorprendo mientras abona las rosas. _ cada vez son más hermosas_ digo a su espalda haciéndolo saltar. Suelto una carcajada inevitable mientras coloco en una banqueta la bandeja. Él voltea a mirarme y achica los ojos. Yo sigo riendo. _ ¿ah si?_ dice y se levanta. Yo abro la boca y corro alejándome de sus manos amenazantes. Él corre tras de mi gritando amenazas, entonces me alcanza y me sostiene po

