La ausencia de Danira durante dos semanas le recordó a Bara su período previo de espera. Una espera que no tenía un final claro. Su miedo a veces hacía que sus emociones explotaran en momentos inoportunos. Fue entonces cuando temió volverse loco si perdía a Danira. En ese momento, Bara, que había madurado, fue recordado por Argan, amigo de Zio, del poder de Alá. Esto hizo que Bara pidiera repetidamente perdón a Dios porque inconscientemente había olvidado Su poder. Al final, Bara rezó con todo su corazón, aunque fue difícil, trató de aceptar si en verdad Dios tenía la intención de llevarse a su esposa. Bara se dio cuenta de que todo lo que tenía era simplemente un encargo que Dios podía tomar en cualquier momento. En los últimos tres días antes de que Danira despertara de su coma, Bara

