*Narra Lila* Gracias a los consejos del psicólogo, Alex empezó a dormir bien, ya no se despertaba por las noches. Un día desperté antes que él. Hice el desayuno y desayuné sola porque él seguía durmiendo. Después de terminar, limpié lo sucio. Junto cuando iba a salir, él apareció en la puerta. Quedamos frente a frente. ── buenos días -dije yo.- ── buenos días, ¿por qué no me despertaste para desayunar contigo? ── quería dejarte dormir. ── y yo quería desayunar contigo -nos quedamos mirándo. Sonreí y agaché la cabeza.- perdóname por el rechazo de los primeros días -lo miré.- y perdóname ahora porque no quiero que me veas desnudo, pero es que -lo interrumpí.- ── no tengo nada que perdonarte, al contrario, perdóname tú a mí, si yo te hubiese escuchado aquella noche, nada de

