*Narra Lila* Me desperté antes que él e hice el desayuno. Desayuné yo sola. Mientras desayunaba, él entró a la cocina. ── buenos días -dijo.- ── buenos días amor, supongo que no irás a trabajar. ── no, iré a ver al psicólogo. Me paré y lo abracé por la cintura. ── lo siento. ── por más que lo sientas, eso revivió mis pesadillas y sigo enojado contigo -se separó de mí y se acercó a la mesa. Suspiré.- Le había costado conseguir dejar de tener pesadillas, y ahora hemos vuelto a lo mismo. ── hoy vendrán unos decoradores a arreglar la habitación del bebé, no quiero que estés aquí porque será una sorpresa. ── aún estando enojado conmigo, me darás una sorpresa. Me miró. ── que esté enojado no implica que no pueda darte sorpresas, y los dos sabemos, que mi enojo no durará m

