Emma se queda paralizada por un momento sin saber cómo reaccionar ante semejante situación, Aaron la ha tomado por sorpresa y la ha acorralado aprovechándose de ella. A un así no pasa mucho tiempo y ella forcejea con él para que se aleje y suerte. Aaron interrumpe el beso ya que no le ve nada de lógica al hecho de seguir besándola a la fuerza cuando puede conseguir lo que quiere por la buena y en otro momento. —¡Déjame, acaso estás loco! — le grita molesto y él se aleja un poco de ella y en ese instante Emma aprovecha para salir de su agarre. — Eres mi esposa y te niegas a darme un beso. — le dice en tono algo burlón. —Nuestro matrimonio no es un matrimonio por amor, tú mismo dijiste que solo es un negocio. Aaron clava sus ojos en ella y luego de dedicarle una dura mirada sonríe. —Si

