Capítulo 40

2404 Palabras

El olor de la joyería le hacía recordar al aromatizante que Mayte utilizaba para la casa, lo que la llegó a poner algo nostálgica porque al mismo tiempo recordaba a su esposo que desde hace días estaba un poco ausente en los mensajes, pero todas las noches (noche en Sevilla) él le llamaba por videollamada y así poder verse aunque sea, una hora antes de que Annie durmiera. Pero ella lo notaba raro, distraído, había algo en su mirada que la ponía en alerta porque sabía que algo le sucedía y eso la tenía intranquila, quería irse antes de las dos semanas para ver qué le estaba pasando a su esposo. Annie: ¿Me puede mostrar aquellos pendientes? — la señorita fue por los pendientes y Annie se quedó con la mirada perdida pensando en el tema que la agobiaba. — ¡Samantha no seas cruel! De pr

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR