La creación de personajes es una de las partes del proceso de escritura de la que más disfrutan los autores. Concebir un ser desde la nada, imaginar su aspecto físico, darle rasgos morales e intelectuales… Al crear un personaje el escritor se torna en demiurgo y da vida.
Pero a pesar de que crear personajes puede ser la parte más divertida del trabajo de planificación que debe anteceder siempre a la escritura en sí, a menudo la creación de personajes se aborda de manera superficial o directamente errónea.
En este artículo veremos lo que sí es importante tener en cuenta a la hora de abordar la creación de un personaje y señalaremos algunos errores que se suelen cometer cuando llega ese momento crucial para la concepción de una obra de ficción.
El carácter de tu personaje será lo que determine cómo actúe este ante los acontecimientos que la historia le reserva. Por ejemplo, si un rasgo del carácter de tu personaje es la valentía, actuará de una determinada manera, mientras que si no es valiente, actuará de otra.
En mi caso no hago gran cosa con mis personajes, a veces sólo escirbo y siento que soy ellos y por eso se me hace fácil escribir pero cuando llega un momento serio lo hago.