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1790 Palabras
Como cada mes la desgracia de Nova se apodera de ella, haciendo que su vientre se inflame, que su estado hormonal este activo y que su cuerpo la traicione con mareos y nauseas. Lleva dos días en su dormitorio muriendo de dolor, Cassian y Ardêr ya conocen el nivel de malestar que le provocan los cólicos a Nova, y también que ayuda a semi quitar ese dolor. Ardêr se encarga de darle sopas y tés de manzanilla, Cassian a llevarle fomentos calientes o una que otra pastilla. Como siempre que los cólicos fuertes le dan a Nova, está en su cama con una cubeta a su lado, ya que no puede levantarse al baño y llegar a tiempo. Sus protectores fueron al Páramo a ayudar a la donación de medicamentos que Nova implemento hace unos días. Kristhian no ha tenido tiempo de ir a verla porque su madre lo puso a ensayar para su coronación, ella quiere que sea dentro de unos meses, pero Kristhian tiene que ir ensayando las palabras y niveles de poder que tiene que hacer sí quiere hacer que el poder se refleje el día de su coronación. Sólo por el capitán y el sub capitán ha sabido de la salud de Nova. —¿Quieres ir con ella?—le pregunta Harry mientras entrenan. —Mi madre, no me lo permite con tantas cosas—suspira cansado. Él que más quisiera que ir a verla y tratar de ayudarla de alguna forma y alejar a Cassian de ella, pero no puede por tantas cosas que ocupan su día. Las cosas que Kristhian hace son demasiadas y aprietan su itinerario, durante la mañana son los entrenamientos con Harry, tanto de poder como de espada y armas, después la comida con alguna de las jóvenes que su madre le puso a consideración para reina, para que de eso vaya al ensayo con su madre a la sala del trono y practiquen el volumen y las palabras que el joven debe de aprenderse para decir en su coronación, para seguir con el fuego que debe de lograr encender con el pensamiento, cosa que por más que se lo ha propuesto jamás lo ha podido lograr. En la noche es la cena con el resto de las casas y finalmente son las clases de leyes con su padre. Esa es la rutina del joven príncipe, en el caso de que no se le sumen pequeñas labores que sus padres le asignen, como ir a supervisar las cosas de importación o revisar los embarques que salgan del país, o alguna tarea pequeña que requiere tiempo. Harry mira a su hermano, y sí le falta un respiro y una escapada del día. —Puedo ayudarte con eso. —¿Cómo? Harry le sonríe y le dice que se lo deje a él. —Tú ve a bañarte, que hueles a azufre—es la verdad, cuando ambos terminan de entrenar, huelen a azufre, sudor y a humo. —Hagas lo que hagas… no me embarres, por favor. —Tú tranquilo… Bueno, me voy, suerte en tu día libre. El joven camina por los pasillos hasta llegar a la sala de su madre, toca y la voz de la reina lo deja pasar. Harry le sonríe a su madre mientras este avanza a ella después de cerrar la puerta. Se sienta frente a la mujer que le dio la vida años atrás, una sonrisa limpia aparece en sus labios cuando la reina levanta la cabeza. —¿Qué hiciste ahora, Harry?—el príncipe ladea la cabeza. —Nada, ¿por qué lo preguntas? —Para empezar… nunca vienes aquí a menos que hayas hecho algo…—hace una pausa para estudiar a su hijo—, malo, la mayoría de las veces. —Pues… siempre hay una primera vez—la reina deja sus documentos en la madera de pino blanco y le pone atención a su hijo—. Sabes que es probable que Kristhian tenga esposa antes de que se acabe el año, ¿no? Eso le sorprende a la reina, aunque no mucho, sabe que su hijo mayor está detrás de Nova, pero nunca le ha dicho nada con respecto a casarse con ella, o que son pareja. —No me lo ha comentado—dice la reina, su hijo le sonríe aún más. —Mamá, Kris, quiere a la señorita Straigth—lo confirma lo que ya sabe—, no sé sí te diste cuenta de que por celos derritió uno de tus cubiertos de plata favoritos—eso ella no lo sabía. —¿Celos? —Cuando Patrick invitó a Nova a dar una vuelta por el pueblo—ella va a ese día en su cabeza y recuerda lo que le hizo a la chica para que fuera con el joven—, ese día lo vi bastante celoso, y fue divertido verlo rabiar en silencio. A lo que quiero llegar… no lo presiones para que haga algo… lo conozco, no te decepcionará el día de su coronación, dale la inspiración que necesita y hará eso y más. —Está con ella en este momento, ¿cierto?—su hijo asiente. —Luchará por ella—le dice Harry seguro de sus palabras—, y ganará. Se levanta y sale de la sala de su madre. —Lo sé… Y eso espero. Kristhian llega a la habitación de la joven, toca despacio y un pase apenas audible se escucha del otro lado de la puerta, Kristhian entra y le sonríe de manera ligera a Nova, que le copia la sonrisa. Una dulce y cariñosa. —¿Cómo te sientes?—le pregunta al sentarse en la cama. —Bien… creo—le responde, con una ligera mueca de dolor. —¿Dónde te duele?—ella señala con su mano. —Ya me dieron desinflamatorios y tés de manzanilla—apunta a la taza y a la tetera—. Además, Cassian, me trajo fomentos calientes, pero se enfrían y el dolor vuelve. —Creo que te puedo ayudar con el dolor—cuando era pequeño su madre le enseñó cómo hacerlo, con la intención de que le ayudará a su reina a aliviar los dolores de tener un hijo de fuego en su interior y los cólicos—, deja voy y vengo que necesito algo. Ella asiente, se levanta y le deja un beso en su sien. Sale de la habitación y va a su dormitorio para tomar uno de sus libros de romance y se regresar a la habitación de Nova. Entra y le sonríe a la chica que de manera rápida toma la cubeta para vomitar, Kristhian corre a ella y sujeta su cabello mientras vomita lo que su estómago retuvo por unas horas. Nova se incorpora cuando termina y se levanta para poder lavarse la boca, además de enjuagar la cubeta y ponerle un poquito más de agua. Kristhian la ayuda con esa labor, después se regresan a la cama, Nova se acuesta con la ayuda de Kristhian. Nova suspira triste, no le gusta la idea de que él la haya visto regresar su comida. Levanta la vista y ve el libro que él ingreso en su habitación. —Eso no me quitará el dolor—le dice ella con cansancio. Eso a él le provoca una sonrisa sincera, se sienta en la cama para darle el libro a Nova y poder quitarse los zapatos. —¿Kristhian? —No ocuparas fomentos con lo que haré—le dice él. Se sube a la cama por el lado vacío, ella sólo lo observa de manera curiosa, ¿qué puede hacer para quitarle el dolor? Una vez que él está acomodado en la cama, toma el débil cuerpo de Nova y lo pone entre sus piernas, ella se mueve diciendo que no. —Nova, sólo quédate quieta—se detiene por la advertencia que ella entendió de doble manera—. No es lo que piensas—ella gira su cuerpo para verlo, él tiene una sonrisa en su boca—. Sólo quiero ayudarte—ella ladea los labios, él la acomoda como le parece más fácil para que puedan leer en tranquilidad, además de ayudarla con el dolor. Nova jala la cobija por petición del joven que está seguro de su forma de ayudar con los dolores de la chica, Nova está cómoda en ese lugar en que la tiene Kristhian. —¿Cómo me quitarás el dolor, según tú?—Kristhian le sonríe. Espera que no se enoje por lo que hará, de manera sencilla le es fácil levantar el camisón de Nova, ella se empieza a remover, hace mucho que no… la mano izquierda de Kristhian avanza entre las telas para llegar a la piel de Nova y finalmente llegar a su vientre, su mano se calienta lo suficiente para que el dolor disminuya poco a poco. Pero Nova, no deja que eso ocurra. —Nova, deja de moverte… el dolor se te quitará. —Me hubieras dicho que… —Está bien, no haré nada malo, lo prometo—ella está por replicar pero luego recuerda que con lo caliente se le quita el dolor y ese es el poder del joven que la sostiene. —Bien… sólo mientras estoy con cólicos y por un rato. Él asiente y ella se acomoda en su cuerpo, se queda quieta, Kristhian, le pide que abra el libro para que los dos tengan una distracción. Ella toma el libro y entre los dos se ponen a leerlo. Mientras Nova lo sostiene Kristhian cambia la página. El libro que Nova sostiene en sus manos es una novela escrita por uno de los abuelos del joven príncipe, habla sobre como una joven hada se enamoró de un Inmortal, ambos no podían estar juntos por sus diferencias notorias y extravagantes, y de cómo lograron superar los obstáculos que la vida les puso, hasta que estuvieron juntos. Los dolores de Nova se van mientras lee con Kristhian, pero entre la sensación de estar segura y sin dolor, se queda dormida. —Nova—la llama Kristhian, pero no obtiene respuesta—¿Nova?—la chica suelta un ligero ronquido que le dice a Kristhian el estado de la joven—Bueno, creo pararemos la lectura—deja el libro en la mesa de noche, por el calor que dejo en el cuerpo de Nova, ella no siente cuando él retira su mano. Dura en la misma posición un rato hasta que finalmente el sueño lo vence, y hace que duerma en compañía de Nova. La noche recibe bien a ambos dejándolos en la misma posición por todas sus horas de sueño.
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