*Lynn* La nieve caía en grandes masas desde las copas de los árboles, amontonándose en enormes montones a lo largo del estrecho sendero. Viajábamos en fila india, a excepción de los guerreros que caminaban entre los árboles a ambos lados en sus formas de lobo, siempre en busca de más problemas. Los guerreros de Dryden habían entrado en territorio de Aldrich una vez y no dudaba que lo intentarían de nuevo. Sin embargo, Aldrich me aseguró que él y su gente sabrían casi instantáneamente si alguien intentaba entrar en sus dominios. Confesó que había estado siguiéndonos a mis hermanas, a mí y a los lobos y cazándonos durante algún tiempo antes de intervenir. Esta revelación sólo causó más inquietud por viajar con el Alfa y sus guerreros. No sabía si podía confiar en ellos o si siquiera deb

