A veces creemos que tenemos el poder, otras veces, en realidad, nos damos cuenta que jamás lo tuvimos. La mente va hacía lo irreal, conteniendo la respiración con la suficiente fuerza, apretando los dientes, pero seguimos en dicha persecutoria, no se puede escapar de la mente. Y entre más te esfuerzas, más te muestran cariño, más pasan tiempo contigo, más sientes que te odian, y la mente nuevamente te da dicha jugada. No has perdido la cordura. Y dicha persecutoria inicia de nuevo, no hay un camino que te guíe, entre más te esfuerzas, más sientes que te odian. C A P Í T U L O S E T E N T A Y S I E T E: James Mi mente estaba despierta, podía escuchar mis pensamientos, pero mis ojos comenzaban a cerrar los ojos, quería mantenerme alerta de lo que sucedía afuera, de estás cuatro

