Una de las cosas que más recuerdo es haber pasado días llorando, mamá pasaba los días enteros en el hospital y papá la cuidaba, eso fueron los primeros días, llegaba y nos preguntaba cómo nos habría ido, y esperaba poder hacer que nos sintiéramos mejor, siempre encontrando un modo en el cual apoyarnos. Pero poco a poco las cosas iban cambiando, conforme sus miedos aumentaban, también lo hacía las dudas de poder hacer algo por nosotros. No lo culpaba, sabía que él habría hecho lo mejor que habría estado en sus manos. Hasta el día que se fue. Eso no podía perdonárselo. Nos habría dejado cómo si fuéramos algo que podría desechar, un día sin más, decidió que no éramos importantes para él. C A P Í T U L O O C H E N T A Y O C H O: Narrador omnisciente Supongo que alguna vez todo

