Pov EstebanHabía estado esperando más o menos media hora y Emma nada que llegaba, mis nervios estaban a flor de piel, hasta el punto en que no me podía quedarme quieto ya hasta creo que estoy comenzando a hacer un agujero en el piso de mi casa. Estaba por darme por vencido con la ilusión de que ella viniera pero todo eso se esfumo cuando sonó el timbre, no saben lo feliz que me sentí, mi corazón no para de palpitar y hasta ahogue un grito de la emisión solo para no verme ni escucharme tan patético “aunque ya me sintiera como un estúpido ahora mismo” me calme y como si no estuviera esperando con ansias a Emma abrí la puerta, al otro lado estaba una Emma muy radiante, y muy bella, todo de una forma muy sencilla algo que solo ella podía lograr. -hola- le dije sonriente dándole espacio para q

