Abril Jamás creí que fuera tan doloroso. La siguiente luna llena, nos quitaron los poderes a Sabrina y a mí, ahora éramos mujeres normales, por lo tanto, Leo y Ray nos convirtieron en vampiras. Parecía que la sangre hervía en mis venas. Me quemaba por dentro. Solo descansaba cuando Ray me daba a beber de su sangre, era un elixir que quitaba mis dolores y sufrimientos. Supongo que Sabrina debía sentir lo mismo, pobrecita, la compadecía. Al tercer día mi corazón se detuvo. Fue extraño, creí que moriría, después de todo el dolor y mis palpitaciones a mil, ya no sentía nada. Mi respiración cesó, intenté hacerlo, pero ya no era lo mismo, no me servía para absorber oxígeno, pero sentía cada aroma con total precisión, la esencia deliciosa de Ray, su fragancia metálica y dulce, el olor de los abe
Escanee el código QR para descargar y leer innumerables historias gratis y libros actualizados a diario


