― Son… mis pesadillas, desde que me obsesioné con los vampiros hace casi cinco años, me han dado pesadillas constantes y es algo que suelo hacer para que no se me olviden y recordar cuando los vuelva a soñar. ―Dice con calma Sofía para observar a James de manera tranquila.― Este es de mi apariencia en mis sueños, pero… me encanta. ―Dice con calma Sofía mientras observa a James.
En el dibujo del que estaban hablando, Sofía estaba mirando al espectador sentada en un trono mientras tenía la cabeza reposada en una de sus manos y sonríe de manera suave dejando ver un pequeño par de colmillos.
― Por eso te molestan tanto la tal Gabriela y sus amigas. ―En vez de ser pregunta, era una afirmación por parte de James hacia Sofía, quien asintió suavemente.
Después de esa pequeña conversación James y Sofía caminaron hacia la cafetería mientras estaban en silencio, dejando que el silencio entre ellos hablará, estaban cómodos el uno con el otro.
Después de clases…
Sofía estaba caminando hacia la salida mientras abraza su cuaderno de dibujos, hasta que una mano se posa en su hombro, asustándola en el momento y haciendo que casi golpee a la persona debido a un reflejo.
― Oye Sofía, ¿quieres que vayamos a la biblioteca?, recuerda que todavía me tienes que prestar tu cuaderno para escribir los apuntes de las materias. ―Dice James con una pequeña sonrisa en su rostro mientras observa a Sofía con expectativa.
Sofía al momento de escuchar la pregunta de James, observa a otro lado mientras piensa en la respuesta. En eso, observa a Víctor y a Clara caminando hacia ella y James, suspirando levemente al tener la respuesta.
― Si después me puedes lleva a mi casa, estaré agradecida. ―Dice con algo de timidez Sofía mientras juega con uno de los mechones de su cabello castaño.
A pesar de que había sido bastante fría y distante con James desde el principio, James le había demostrado que podían tener confianza entre ellos, después de todo, la había defendido dos veces de la chica que la molestaba.
― Que bueno que te estás llevando muy bien con tu nuevo compañero. ―Dice Víctor al momento de llegar con Clara junto a Sofía.
― Bueno, tiene todo el día dando esfuerzos para que seamos amigos, así que se lo ha ganado. ―Dice Sofía de manera calmada mientras mira un momento a James y sonríe un poco, dejando a la vista sus dientes.
James había visto en la cafetería a Víctor pero, no había tenido la oportunidad de conocerlo debido a que estaban sentados en mesas separadas, mientras él estaba con Sofía y su grupo, Víctor parecía estar con lo que parecían sus amigos.
― Ehm… hola, me llamo James Fernández. ―Comenta James de manera calmada mientras le muestra una sonrisa a Víctor, quien solamente le devuelve la sonrisa.
― Soy Víctor Gutiérrez, es un placer conocerte, soy compañero de piso de Sofía. ―Dice Víctor con una sonrisa en su rostro.― Sofí, voy a llegar un poco tarde a casa hoy, Clara y yo tenemos una cita y más tarde iremos a una fiesta con el equipo de fútbol. ―Dice Víctor mientras besa la sien de Clara.
― Está bien, espero que se la pasen bien. Nosotros vamos a ir a la biblioteca. Nos vemos después Vic. ―Dice con una sonrisa Sofía, mientras toma el brazo de James y empieza a caminar con calma hacia la salida.
Salieron de la universidad y empezaron a caminar hacia la biblioteca más cercana mientras Sofía sostenía el brazo de James y observaba a otro lado de manera tranquila, a pesar de que empezaba a permitir a James en su vida a pesar de no conocerlo bien, tenía que estar alerta por si este intentaba hacer algo en contra de ella.
― Son hermanos Víctor y tú, ¿verdad? ―Pregunta James hacia Sofía mientras se gira a verla un momento, había algo más obvio que la apariencia en los hermanos Gutiérrez.
― ¿Q-qué?, ¿a-a qué te refieres? ―Pregunta algo nerviosa Sofía ante la pregunta de James, a pesar de que eran bastantes parecidos tanto ella como su hermano, no deducían tan rápido que eran hermanos.
― Sofía, sabes perfectamente a qué me refiero, no necesitas ponerte nerviosa. ―Dice James de manera tranquilo mientras observa a Sofía, esperando su respuesta.― A pesar de que tienen el mismo apellido y se parecen, la forma en la que te trata, te trata como si fueras tu hermana, además, si Clara no fuera tu amiga, estoy seguro que no le gustaría que su novio viviera con una amiga. ―Dice James mientras analiza la situación.
Sofía suspira de manera calmada al notar que James se había dado cuenta de su secreto.
― Sí, si somos hermanos, pero nadie en la universidad lo sabe, a pesar de que somos tan parecidos y que tenemos el mismo apellido, no todos han podido descubrir que somos realmente hermanos. Las únicas personas que lo saben, son nuestros amigos más cercanos. ―Dice Sofía apenada mientras agacha su cabeza.
James, a pesar de que no comprendía por completo el por qué nadie en la escuela sabía que eran hermanos, prefirió no comentar nada, entendía que debía de haber algún motivo para eso.
Cuando llegaron a la biblioteca, un gran edificio que parecía un castillo debido a que lo había sido en el pasado, ambos mostraron sus identificaciones y caminaron hacia una mesa para sacar sus cosas y empezar a trabajar en lo que tenían que hacer y qué James tomará los apuntes de clase que tenía que hacer.
Mientras Sofía le explicaba algunas cosas a James, James la observa con una mirada de completa concentración, aquella joven era demasiado inteligente para su edad, sabía más cosas de las que un joven promedio sabía. Pero, no fue hasta que un grito se escuchó en la zona de mesas contigua que la concentración de ambos se desvaneció, así que sin dudarlo, ambos se levantaron y caminaron hacia la zona donde se había escuchado el grito.
Cuando llegaron, vieron a una chica de ojos castaños, cabello azabache y piel clara en el suelo junto al c*****r de un joven de piel morena y cabello castaño mientras un chico de piel pálida, cabello n***o como el ébano y ojos grises, el cual tenía una espada de plata en la mano con sangre cayendo en la hoja, asustando a Sofía mientras James se ponía enfrente de ella, protegiéndola de un posible peligro.
A pesar del olor a sangre que había en el aire, James estaba conteniendo sus instintos primarios para evitar lastimar a la chica que estaba en el suelo o incluso a Sofía, quien admiraba la escena sorprendida de la brusquedad y su sorpresa aumentó al momento de ver que el cuerpo se quemaba lentamente.
El grito que Sofía había dado fue más que suficiente para llamar la atención chico que sostenía la espada y no se había percatado de la presencia de James y Sofía. Después de limpiar y guardar su espada en su funda, se dio la vuelta y observa un momento a James y a Sofía quienes observan la escena con asombro.
― Señoritas, no hay que gritar y mucho menos si no quieren llamar la atención de personas ajenas y que solo causarán caos. ―Comenta fríamente el chico, mientras no deja de observar a Sofía.
James al momento de notar que el joven estaba observando a Sofía, no lo dudó dos veces y se interpuso entre el joven y Sofía, evitando que el desconocido siguiera viendo a Sofía, prefería proteger a Sofía antes que preocuparse por su vida.
― Nosotros no hemos venido a causar caos, vinimos a ver qué había sucedido, pero debido a que ya nos dimos cuenta que hay un asesino, no creo que a la bibliotecaria le guste mucho la idea de que haya sangre en el suelo. ―Dice fríamente James mientras Sofía se acerca lentamente a la joven, quien todavía estaba atónita debido a la escena que se había desarrollado antes de que llegaran los antes mencionados.
Una risa salió de los labios del joven, quien rápidamente sacó de nuevo su espada y apuntó a James con ella, sin importarle que alguien más pudiera acercarse.
― ¿Cómo piensas demostrar que es verdad?, el cuerpo desapareció y la sangre se puede confundir con cualquier líquido rojo. ―Comenta el joven de manera seria mientras observa a James, sin quitarle la mirada de encima ni apartar la espada en ningún momento.
Sofía al momento de ver esa reacción por parte del desconocido, no pudo evitarlo y se puso delante de James, interponiéndose entre el chico desconocido y James, ahora podía agradecerle a James el cuidado que le había dado durante el día.
― Quítate del medio, no puedes defenderlo, no cuando él es el que me está amenazando. ―Dice furioso mientras apunta hacia Sofía, quien a pesar de que tenía la espada a unos cuantos centímetros de su cuerpo no se molestó en moverse debido a que no pensaba permitir que aquel objeto punzocortante se acerque a James.
― No me voy a apartar, la violencia no es la solución. ―Dice con un tono frío, estaba más que segura que esa frase no sería de mucha ayuda pero esperaba que James tuviera tiempo suficiente para ir a buscar a la bibliotecaria.
Ante las palabras de Sofía, el joven azabache baja su espada mientras observa a Sofía de nuevo con mucha atención, acercándose lentamente a Sofía mientras vuelve a guardar la espada, había escuchado esas palabras antes y había olvidado por qué eran parte de su vida.
― ¿Fifí?, ¿eres tú? ―Comenta estupefacto el joven mientras toma la mano de Sofía, quien rápidamente aparta su mano ante las palabras y el tacto del chico, sorprendiendo a este, pero este no intentó de nuevo hacer contacto.
Sofía antes de volver a hablar; observa seriamente al joven delante de ella mientras lo analiza, solamente había cuatro personas que le llamaban así, sus amigas, Víctor y…
― ¿Xavier? ―Comenta con estado de shock mientras baja la guardia, sorprendida de observar a quien fue su mejor amigo y su protector junto a su hermano cuando eran niños, aunque algo no le terminaba de convencer al momento de ver su espada.
― ¿Quién más te llama Fifí en este tiempo, eh? ―Comenta con un tono divertido Xavier mientras observa a Sofía para acercarse a abrazarla, acunando la cabeza de Sofía contra su pecho con una de sus manos.
― Te fuiste cuando cumplí catorce años, no supimos nada de ti después de que te fuiste. ―Comenta Sofía mientras corresponde el abrazo con un pequeño puchero en sus labios, tratando de contener las gotas saladas que estaban amenazando con salir de sus ojos pero que no podía evitar que se escapen de sus ojos.
― Lo siento, debía de hacerlo, para protegerlos a Víctor y a ti, de haberme estado comunicando con ustedes, hubieran estado en mucho peligro, ustedes me importaba mucho y no pensaba permitir que se pusieran en peligro. ―Comenta Xavier mientras separa levemente a Sofía de él, acariciando su cabeza mientras la observa un momento, sin creer lo mucho que había cambiado en seis años.
Antes de que Sofía pudiera recriminarle algo a Xavier, James tose falsamente para llamar la atención de los dos amigos, asustando a Sofía en el proceso para reír nerviosa de manera tímida y separarse completamente de Xavier.