Un suspiro se escapa de los labios de Clara ante la pregunta de Daniel, tenía mucho tiempo queriendo soltar esa información y había llegado el momento.
― La reina me pidió que hiciera un hechizo a todos en el palacio para que pudiéramos reencarnar en caso de que nuestras vidas terminarán en el ataque que William orquestó contra la antigua San Mictlán. ―Murmura Clara mientras cierra sus ojos por un momento y pequeñas lágrimas empiezan a escapar de sus ojos.― Y-Yo lancé el hechizo p-pero, algo salió mal y lo sé, p-por qué el hechizo aparte de hacer que todas las personas en el palacio volvieran a reencarnar, tendrían los recuerdos de sus vidas pasadas p-pero… Sandra no recuerda nada de su vida pasada y S-Sofía recuerda ciertas partes de su vida pasada p-pero solo por medio de sueños y no son cosas muy importantes que digamos. ―Dice Clara entre pequeños sollozos, había guardado esa información por demasiado tiempo y no la había contado a nadie por guardar su secreto.
Ante las palabras de Clara, James y Daniel no lo dudaron dos veces y se acercaron a animar a Clara, Daniel abrazando a la susodicha y James limpiando sus lágrimas con un pañuelo, suspirando más aliviado.
― Hiciste un gran trabajo, aunque no recuerden su vida pasada; lograste que reencarnaran y eso es suficiente, ahora lo que importa es protegerlas de William. ―Dice James con una tierna sonrisa hacia Clara, había prometido que protegería a cualquiera de su hermano mayor.
En ese momento, Xavier salió de su oficina, mirando al trío mientras les deja entrar a su oficina, eso significaba que había terminado las pociones para James y Daniel.
― Puse la poción en ocho frascos, cuatro para cada uno, así tendrán suficiente poción para pasar la noche sin lastimar a nadie, recuerden que la poción solo durará tres horas y si después de ese tiempo no la vuelven a beber, se volverán locos. ―Dice Xavier mientras le entrega cuatro frascos a cada uno de los hermanos.― ¿Tú no quieres un poco de poción, Clara? ―Comenta Xavier mientras observa a la joven mencionada.
― No, gracias, perfeccioné un hechizo para que mi sed durante el eclipse de luna sea mínima. Todo con el objetivo de pasar estas hermosas noches con Víctor. ―Dice Clara mientras sonríe, observando la poción con calma mientras la analiza.― Quizás la próxima vez que la prepares si te acepte. ―Dice tranquila mientras se cruza de brazos.
Ese mismo día, en la tarde…
James estaba con Daniel y Clara en el departamento de James, analizando las zonas de entrada y posible escape que tendrían disponibles en caso de que los secuaces de William intentaran detenerlos de sacar a Sandra y Sofía de la fiesta.
― Podemos usar la salida trasera del gimnasio para sacarlas por ahí, en dado caso de que los seguidores de William nos ataquen, Dan puede usar su poder de espejismo para distraerlos. ―Comenta Clara mientras pone las figuras de un coala, de un oso y un cisne en el mapa de la escuela representando tanto a James, Daniel y así misma, junto a la salida del gimnasio que menciona Clara.
― No sé si mi espejismo será suficiente… Si Jesús tuviera su poder de duplicación, creo que sería más fácil. ―El tono inseguro de Daniel delata que se siente nervioso ante el solo pensamiento de que tendría que usar su poder de espejismo.
Ante el tono de inseguridad en la grave voz de Daniel, James pasa un brazo por los hombros de su hermano menor, entiende completamente como es que su hermano se siente; él también había pasado por esa situación.
― Tu poder de espejismo es de los mejores poderes que hay y tú eres el único que puede hacer ilusiones tangibles con sus poderes; el control de plantas de Clara es igual de poderoso y, si es necesario, voy a usar mi poder de control de tiempo para salvarnos en dado caso de que las cosas se pongan muy difíciles. ―Dice James mientras pone un brazo alrededor del cuello de Daniel, poniendo un gato afuera del área del gimnasio, representando a Xavier.― Si tenemos éxito, Xavier nos esperará con el antídoto afuera del gimnasio en dado caso de que sean mordidas. ―Dice James mientras pone las figuras de una mariposa y un panda, representando a Sandra y Sofía respectivamente, en el área del gimnasio.
― Espero que este plan funcione, me asusta pensar que mis amigas estarán en garras de William. ―Comenta Clara mientras observa a las figuras de animales, poniendo una alpaca, representando a William.
― Por eso es que estamos preparando este plan, en el dado caso de que William nos descubra; nuestra única salida será usando nuestros poderes, pero… mis poderes son peligrosos para los humanos. ―Comenta James de manera preocupada mientras mira la figura que lo representa.
― No son peligrosos, no por qué no son los poderes de William, si fueran sus poderes, entonces fueran peligrosos, pero son tus poderes, tú tienes un mejor control sobre ellos. ―Murmura Daniel mientras observa a su hermano, era la primera vez en mucho tiempo que veía a James dudar de sus poderes, pero no lo culpaba.
Después de un rato, James, Daniel y Clara ya estaban listos para evitar que Sandra y Sofía estuvieran en peligro. Los hermanos ya se habían tomado la primera dosis de la poción que les había realizado Xavier para volverse parcialmente humanos, tenían en un par de mochilas el resto de dosis para evitar que se rompan.
― ¿Están listos? ―Comenta Clara mientras se pone una mochila en la espalda con cosas que quizás necesitaría más tarde, además de llevar algunas pociones de defensa que ella misma había preparado.
Ambos hermanos asintieron suavemente mientras permitían que Clara saliera antes que ellos, siguiéndola de cerca mientras Daniel ponía sus manos en los bolsillos de su pantalón y James observa a su alrededor de manera constante.
― ¿Están preocupados, verdad? ―Comenta Clara mientras gira a ver a sus amigos, los había conocido en su vida pasada y sabía que cuando tenían ansiedad por algo que estaba pasando, trataban de distraerse de una u otra manera.
― ¿Cómo lo has sabido? ―Comenta algo desconcertado James al momento de escuchar las palabras de su amiga, él quizás podía estar muy preocupado, pero era por qué le preocupaba que Sofía estuviera tan cerca de William y estaba preocupado de que su hermano tuviera una discusión con Sandra.
― Ay, por favor, James, te conocí en mi vida pasada y cuando estás preocupado sueles mirar a tus alrededores y Daniel suele esconder sus manos, tal vez los tiempos han cambiado pero ustedes siguen siendo aquellos mismos chicos que yo conocí y que fueron transformados. ―Murmura Clara mientras se da la vuelta y camina de espaldas, observando a ambos chicos.
― Me preocupa que Sofía esté tan cerca de William y me preocupa más no poder cumplir mi papel como su guardián. Además, me preocupa que Daniel tenga una discusión con Sandra. ―Dice James mientras observa a Clara con calma, sin despegar su mirada de los alrededores.
― Eso no es lo que me preocupa a mí, ya tuvimos una discusión hace unos días por lo del “viaje a Mazatlán”, me preocupa más que Sandra esté a salvo, William puede parecer gentil pero es un lobo vestido de oveja, sino fuera así, quizás no estuviera tan preocupado. ―Dice Daniel, Sandra se parecía a las mariposas, estaba en constante evolución, por eso no le preocupaba que discutieran.
Antes de que Clara pudiera decir algo para quitarles las caras largas a los hermanos, ya habían llegado a la universidad, antes de entrar, Clara saca su varita de la mochila que llevaba con ella y hace un movimiento con la varita en mano a la par que murmura palabras en latín y realizar un hechizo que les serviría para hablar entre ellos.
― Este hechizo será suficiente, solamente tendremos que decir el nombre de dos de nosotros para abrir el vínculo, en dado caso de que necesitemos el poder de sangre explosiva de James, usaré un campo de protección para proteger a los alumnos y todo personal humano pero Dan, vas a tener que usar un espejismo muy convincente para que no sospechen. ―Dice Clara mientras vuelve a guardar la varita.
― No nos entretengamos, el tiempo del eclipse empezará en una hora y media, solo tenemos ese tiempo para sacar a las chicas de la fiesta, no podemos permitir que estén cerca de William. ―Dice James viendo la luna mientras suspira suavemente.
Clara y Daniel solamente asintieron ante las palabras de James, yéndose cada quien para su lado, entrarían al gimnasio, pero en tiempos separados para no levantar sospechas en William o en sus secuaces, así también lograrían despistar por completo a William si entraban en distintos tiempos, que serían en intervalos de cinco minutos.
El primero en entrar fue James; quien al momento de entrar rápidamente se fue a una esquina para evitar que William le viera, aunque no le fue del todo posible, ya que William estaba detrás de él unos minutos detrás.
― Hola, hermanito. ―Murmura con burla William mientras pone una mano en el hombro de James.― Dime, ¿qué te trae a esta bella fiesta?, dudo que sea el festín que habrá en un rato, dejaste de beber sangre humana gracias a la dieta de la reina. ―Su tono burlón continúa en su voz.
Un sobresalto fue lo que dio James al momento de escuchar tanto la voz como sentir el tacto de William, dándose la vuelta y retrocede dos pasos, poniendo su rostro serio.
― No, realmente no, vengo a otra cosa. ―Comenta James en un tono serio y sin expresión, dispuesto a enfrentarse ahí mismo a William, sin importarle si había humanos cerca o no.
Justo cuando William iba a comentar algo, alguien se acercó a James y William, llamando la atención de los dos hermanos, pero principalmente de James, quien rápidamente llevó ambas manos a la cadera ajena mientras un tono rojizo subía a sus mejillas al sentir como le abrazaban por el cuello.
― ¿S-Sofía?, p-pero… Wow ―Un sorprendido y a la vez nervioso James observa a Sofía con aquel vestido morado muy oscuro, le quedaba bastante bonito para ser un vestido de un color distinto al habitual color n***o que Sofía está acostumbrada a usar, a pesar de ser un tono más oscuro.
El tono de James sacó a Sofía de su burbuja, separándose rápidamente del mencionado mientras se sonroja suavemente y pasa un mechón de su cabello por detrás de su oreja, viendo a James de manera tímida mientras le sonríe suavemente.
― L-Lo lamento, James… Pensé que habías ido a Ciudad de México como habías dicho, solamente me alegré al ver que estás aquí. ―Murmura una tímida Sofía mientras observa a James, mostrándole una sonrisa sincera.― Veo que conoces al psicólogo William, él me prometió que me ayudaría a saber que significan mis sueños. ―Dice Sofía con una gran sonrisa mientras observa al mencionado, quien mantiene una mirada disimulada en el cuello de Sofía.
Cabe recalcar, que durante el último mes, James y Sofía habían estado en circunstancias que les ponían en situaciones un poco incómodas para Sofía pero románticas para James aunque, ahora que James lo pensaba todas esas situaciones se podían deber a la cuñada de Sofía, quién siempre le había dicho que estaba totalmente de acuerdo con la relación que mantenían tanto Sofía como James antes de la muerte de Sofía.