11 PULPA El resto del día es borroso. Camina por la ciudad, busca en algunas tiendas, cena, aplasta colillas de cigarrillos con los talones. Un día normal, pero no se acerca más a la verdad. No sabe dónde está su hombre y no tiene buenas pistas. Tiene los ojos abiertos y la boca cerrada. Cuando todo lo demás falla, mantén un perfil bajo. Ese es otro de los proverbios de McGrath. Debería escribirlos todos y enmarcarlos. Debería colgaros en la pared junto a su licencia de matrimonio, título universitario y listas de compras antiguas. Todos esos pedazos de papel inútiles. Llama a Ungerleider, su contacto en la empresa, y obtiene una dirección. Lado norte de la ciudad. Una casa adosada. Le han dicho que lo compruebe lo antes posible. Esa es toda la información que tiene. Pregunta por el a

