Clarissa no puede evitar sonreírle al pelinegro, pero a la vez tiene sentimientos encontrados: se siente en confianza en tener una relación con Jake por haberlo conocido por mucho tiempo, pero a su vez, se siente extraña por entrar en esta nueva etapa con un hombre a quien trató con formalidad y como su jefe por media década. Entonces, mirándolo a los ojos le responde: —Se que usted es un lujurioso señor presidente. Desde que estamos aquí he visto ese lado en usted, ya lo conozco. A lo que Jake abrazándola por la cintura, apretándola más hacia él, y mirándola intensamente le responde: —Mmmm ¿hablándome con formalidad? Ya sé, ¿haremos un juego de rol en donde yo soy tu jefe y tu cumples todas mis ordenes? Clarissa sonriéndole pícaramente, porque en el fondo quiere hacer ese juego le dic

