Capitulo Cuarenta y Dos. - Waoo . . . Eso fue . . . – dice Santino cuando Abril cae rendida y sudada a su lado luego de haberle hecho toca el cielo con las manos. Esa mujer no dejaba de sorprenderlo. - Fascinante, lo sé. – responde ella orgullosa de haberlo hecho gozar bajo su cuerpo. Él se quedó por unos segundos viéndola y no evita sonreír al escuchar su respuesta que provoca que sienta deseos de reír y no se inhibe para hacerlo. Francamente si, había sido fascinante la manera en la que hizo que alcanzara el orgasmo porque más allá de estar obsesionado con su cuerpo,, con su rostro, sus manos, sus senos, su vientre, su coño, sus glúteos, sus piernas, no era fácil la tarea de lograr que alance el éxtasis siendo él quién seda el control de la situación y ella lo había logrado y sin u

