Capítulo Diecisiete (Parte Cuatro) La veía a ella, ante sus ojos no estaba Natasha sino Abril. Se subió a horcajadas a la cama y a medida que se iba acercando a ella con sus manos acariciaba su piel desnuda y podía sentir bajo sus yemas como se estremece. Al llegar a su rostro, aún con sus ojos cerrados se queda respirando su exquisito aroma, escuchando su respiración, repitiendo sus gemidos. - Abril – murmuró cerca de su boca. Tenía deseos de besarla, de meter su lengua y bailar con la suya hasta quedar extasiados, pero parte de su consciencia sabía que se trataba de otra mujer, que solo estaba idealizándola y que al abrir los ojos se encontraría con que su chica rebelde, no está bajo su cuerpo sudado. - Fóllame duro. – le pide la rubia encorvando su espalda y

