No sabía cómo sentirme después de lo que vi, me resultaba imposible ver a Mike con los mismos ojos, ¿acaso estaba exagerando?, no sabía que pensar, no quería que resultara ser un idiota como Mike. -Erika, ¿puedo pasar?-preguntó Mark desde la puerta de contabilidad. Salí al pasillo y le pregunte que quería, él se disculpó por haber actuado como un idiota. -Siento haberme aprovechado de la situación, es que no me controlo cuando te veo hablar de mi hermano. -¿Hasta cuándo seguirás con eso?, ya te he demostrado que amo a Mike. Acepté casarme con él. -Y, ¿ya fijaron fecha? -Aún no. -Hasta el día en que se casen no pienso desistir. -¿Viniste solo para hablarme de eso?, ya te puedes ir porque estoy muy ocupada. -¿Por qué te pones tan hostil conmigo?, te aseguro que mi intención no

