Estaba limpiando la casa cuando de repente, el timbre empezó a sonar. Mire por el hoyo de la puerta creyendo que era mi madre. Retrocedí aterrada al ver que se trataba de Mark, ¿qué hacía aquí?, ¿quién le dijo donde vivía?, la misma pregunta me llevó a una respuesta “era el jefe superior” Apague las luces fingiendo que no se encontraba nadie y me quede callada mirando el momento en que se fuera. -Sé que estás allí Erika, solo abre. -¡No quiero verte!, ¡lárgate de aquí! -¿Me quieres abrir?, tengo algo para darte. -No lo haré. Siempre que nos vemos ocurre una situación extraña o incómoda. -Cálmate, no te voy a hacer nada. Al menos que tú quieras. -Que gracioso. -Abre de una vez y deja de hacer tanto drama. Era muy persistente y sabía que no se iría hasta que le abriera. Suspire r

