JAQUE MATE Y LA DAMA TENEBROSA Poco a poco me estaba convirtiendo en algo más letal y oscuro, mi ropa se estaba volviendo sombría y se convertía en un siniestro vestido con capucha. Me había transformado, de hecho re-transformado, en la guadaña oscura que lo derriba todo, en el último portador de la justicia. También en este caso los humanos no podían verme, y como siempre sabía exactamente lo que estaban pensando. En este momento debía ver qué hacer con el rey y la reina, por lo tanto el tratamiento debía ser majestuoso. Debería esforzarme.

