Elena se encuentra verdaderamente frustrada y con una gran encrucijada dentro de ella, Theo, finalmente, se había mostrado una vez más en presencia de su mujer y por supuesto que su aspecto no era para nada el mejor. Además, de qué parecía estar perdido en su propio mundo con tal de llevar a cabo esta venganza. Demian, de alguna forma, lo había obligado a ir al penthouse de su mujer, porque sabía perfectamente que era la única manera en la cual él podía poner sus ideas en claro. Ya no eran unos niños y admitir que sus mujeres eran una fuente inagotable de sustento emocional para cada uno de ellos, ya no era algo que les tenía que dar vergüenza, por eso mismo había sido el que menos se podría haber llegado a pensar, quién le dejó en claro a su mejor amigo que lo mejor era estar junto con

