Era el fin de semana, Kyara miraba su reflejo en el espejo por enésima vez. Cabello trenzado, labios ligeramente maquillados, bajó las escaleras para reunirse con Holda en la sala de estar. Al descubrir al Cherif, Dowan Kyara se detuvo en seco, observando su conversación desde lejos antes de declarar;1 - Mamá ? Se levantó del sofá con una leve sonrisa en su rostro. Una tensión latía en la habitación y el sheriff miró extrañamente pensativo su cuerpo. Instintivamente, Kyara cerró los extremos de su kimono tejido con frescos florales y luego se volvió hacia su madre.6 - Cariño, este es el alguacil Dowan.1 - Encantado señorita Lewis, me parece que ya nos conocimos. Su sonrisa torcida alertó a Kyara, quien se apresuró a asentir, encerrada en silencio. - ¿Puedo saber qué está pasando exac

