Después de haber comido, Masson habría pensado en aliviar sus dolores pero nada ayudó. Instintivamente, al salir del callejón oscuro, se volvió para enfrentarse a Trinity. Ella se secó la boca con el dorso de la mano y le lanzó una mirada casi traviesa. Masson recordó entonces a la última mujer que se había atrevido a desafiarlo y las dramáticas consecuencias en las que había perecido. "No es muy seguro dejar al humano solo en tu mansión", dijo, inclinando la cabeza hacia un lado. - Para quien ? ¿Por ella o por quien se atreva a acercarse a ella? Preguntó con una voz poderosamente oscura. Trinity se atrevió a acercarse con paso indiferente. - Siempre pensé que nunca la encontrarías, susurró ella, sus ojos vagos; Siempre creí que tu madre mintió. - Debemos creer que te equivocaste Trin

