Kate contuvo la respiración, con las manos húmedas, mientras se miraban durante varios segundos sin decir una palabra. Masson dio un paso atrás, luchando por soportar la mirada triste de su compañero. Había intentado en vano escapar de esta situación. Simplemente apretó los dientes para evitar que el grito de rabia que había bloqueado en su garganta explotara. - ¿Estoy en lo cierto, Masson? Preguntó con voz velada. Tener un hijo lo aterrorizaba. - Es mucho más complicado que eso, Kate, logró articular. - Al contrario, se contrae, levantándose del taburete; Si tenemos un hijo, será como tú, un vampiro. Masson sonrió amargamente y se volvió para escapar de esta verdad insoportable. - No quiero condenar a mi hijo a ser un monstruo, no pude soportarlo. Escuchó cómo el corazón de su comp

