Esmeralda y Hector siguieron cenando después de su charla, Esmeralda sin duda había aceptado la proposición de ser su guía y llevar a cabo sus quehaceres personales, así podría estar mas cerca de el y llevar su plan con mas cautela. Hector había preparado un carro para que los guardias llevaran a Esmeralda a su hogar, en la cena se lo habían pasado bien, parecian dos buenos amigos que se conocían de hace tiempo, Esmeralda se había dejando llevar y así poder conocer al hombre que tenia delante, ella también disfruto de su compañía, cosa que le asustaba no podía ni debía enamorarse del chico pues el destino de ellos estaba mas que claro. Hector había encontrado a Esmeralda a alguien de confianza, con el tiempo podría convertirse en algo bonito, esa mujer hablaba con jubilo y con pasión, l

