Así pasaron un par de meses. Ariana y Will se hacían cada vez más unidos; ya ambos sabían que disfrutaban de la compañía del otro, pero eso estaba aumentando de manera considerable y él la observaba de reojo cuando tenía su atención en otro lado. También, los valores que ella tenía y algunas personas podrían decir que eran liberales; eran cosas que ya se había empezado a cuestionar y aprender que sus argumentos eran ciertos, disfrutaban ciertos deportes; sus charlas se hicieron cada vez más y más profundas. Todas las noches, podían pasar más y más tiempo hablando, leyendo algún libro y cuando se quedaba dormida él la observaba. -¡Ariana, me gustas!- Pensó con sorpresa- ¡Y, cada día me gustas más y más!- Su confesión, lo había sorprendido mucho- ¡Pero, aún sigo amando a Dora! ¡Todavía,

