…Ariana despertó antes de lo que comúnmente acostumbraba. Se levantó, vio en el cielo oscuro que estaba naranja anunciando que ya saldría el sol; hizo una oración y se paró viendo la puerta en la habitación que era el baño. Jaló la cuerda y escuchó como llegaron en menos de lo que canta un gallo- Adelante- Sonrió al ver que era su mucama personal- Mina. -Buenos días, Alteza- La chica tenía una sonrisa. -¿Cuándo retomaste tus labores? -Hoy. Creí que sería prudente dejar pasar unos días, para que creyeran que en serio me dolía el estómago. Tal como usted me lo pidió. -Gracias- Tomó sus manos- Si alguien te veía llorando por lo que me contaste. Pensé que si ye veían salir de aquí podrían haber sospechado, o que incluso te dije algo que te puso mal. Por eso te pedí que fingieras. -Es

