-…Buenos días- La reina de origen gitano, sonreía al ver el rostro de su esposo- ¿Por qué, me miras así?- Se recostó en su almohada -¡Admiro tu belleza, querida! ¡No sabía, si podría verte así alguna vez!- Besó, suavemente sus labios- ¡Tuve miedo, de no volver a verte, de sentirte, de amarte…!- La reina, cerró sus ojos al sentir como acariciaba su cabello oscuro y que tenía suelto- ¡Ni, a nuestros hijos! -¡Yo sentí, lo mismo! ¡No vuelvas a irte!- Lo besó, otra vez- -Bess, esto no ha terminado… Y, lo sabes- Ella, bajo la mirada- ¡Te quiere a ti! -¡Jamás, me tendrá! -¡Lo mataría, antes de que eso pase! ¡Estuve, buscándolo y nunca dimos con él! -¡Estuvo aquí! -¿Qué? -¡Hace meses! ¡Y, siento que no se ha ido! ¡Puse soldados, en cada rincón del castillo y los mande a buscarlo! S

