La luna llena bañaba la cima de la montaña, proyectando una luz suave sobre el paisaje nocturno. Kael se encontraba allí, mirando el horizonte. En su mente, las palabras de su manada seguían resonando, llenas de dudas y oposiciones a su relación con Amelia. Sentía el peso de sus responsabilidades como Alfa, pero en su interior, una voz más profunda lo llamaba a seguir su propio camino, a tomar la decisión que su corazón le dictaba. A pesar de todo, sabía que esta elección no sería fácil. No esperaba encontrar a su hermano Ronan en la misma cima. Sabía que en algún momento tendrían que hablar, pero nunca imaginó que sería tan pronto. La tensión entre ellos era palpable, y Ronan, siempre tan seguro de sí mismo, ahora parecía dudar. —Kael —dijo Ronan, su tono algo más suave de lo que Kael e

