Narra Tobías. Años después... —Papá. Sonreí cuando mi hija Rebeca, quien era la menor dijo sus primeras palabras. Le pusimos el nombre de la madre de Eva para conservar su memoria. —Eres una niña muy inteligente—le dijo Eva quien estaba a mi lado. Luego besé la parte superior de la cabeza de mi hija, después la deje jugar en el suelo con sus juguetes mientras mi otra hija Amelia de trece años llegaba a la habitación. —Oye papá ¿pensaste en lo que te dije?—preguntó. Ella me había pedido permiso para ir al cine con sus amigas sin guardias, algo que jamás iba hacer. La seguridad de mi familia era lo más importante para mí, a pesar que mi enemigo principal había muerto, habían otras organizaciones que querían el poder de la zona. Y yo como líder del clan Spencer debía ser precavido
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