Alex. —Norlt, salga —ordenó el oficial que estuvo hostigándome toda la puñetera noche. No me dejo dormir solo porque estaba lo suficientemente aburrido y decidió que sería el nuevo que molestaría, insultarme le encantaba, casi podía ver cómo le salía una maldita erección cuando me decía «Inútil pedazo de mierda». No entendía lo que estaba ocurriendo, pero si se le ocurría llevar los insultos a un nivel inferior y ahora quisiera golpearme, me cobraría todas y cada una de sus asquerosas palabras y me deleitaría al ver como se retorcería en el suelo. Solo tenía que dar el primer golpe y sería todo para él. —Han comprobado su inocencia, puede irse «¿Qué?» —¿Vas a seguir sentado ahí como un idiota? ¡Te digo que te largues inútil pedazo de...! Antes de que terminara, ya estaba muy cerca d

