Arthur perdonó a Fernanda porque donde hay amor todo se vale Y así pasaron su velada muy emocionada en el restaurante, luego salieron a conocer otros lugares encantadores, aunque ya estuvieron aquí en una ocasión del lugar es para enamorado, se siente ese aire apasionado esa brisita de amor es la media noche y Arturo y Fernanda todavía están como dos tórtolos en las calles de Francia disfrutando del amor. Entre tanto caminar al aire libre ya la claridad de la luna, encontraron una playa cerca de un pueblo, allí corren hacia la blanca arena y el verde del mar, allí se encuentran y se abrazan para comerse a besos para luego de ahí tirarse a la orilla de la playa para hacer el amor. _ Así que me gusta verte toda nerviosa porque sabe que lo que te haré es bueno y te encanta, le decías A Fern

