- Creo que estás mimándome mucho otra vez – me burlo viéndolo cocinar en mi cocina. - Es una lástima que no pueda hacerlo tanto como quisiera – pone la comida frente a mí y se sienta a mi lado - ¿Comerás o te doy la comida? Porque con gusto lo haré – sonrío al ver como toma el plato y me acerca una cucharada. - Ya estás haciendo mucho por mí – recibo la comida y mastico viéndolo a los ojos. - No es suficiente, quisiera quedarme más, pero Nikolai es capaz de venir a buscarme a las malas – lo sé muy bien y por eso estoy muy agradecida con el par de horas que me regala al día aun cuando sé que están muy ocupados. - ¿Y todo está yendo bien? – le pregunto diario y siempre me responde igual, pero no puede mentirme, y noto que algo anda mal cuando su mirada deja de brillar. - Sí, todo va bie

