-¿De qué demonios te ríes?- Estoy feliz como una lombriz y esa es la razón por la cual no puedo dejar de reírme, ¿Por qué me estoy riendo? La respuesta obvia es el beso que le di a Miles, ah, no pude controlar mis impulsos nunca había deseado besar alguien como desee hacerlo en ese momento. Si tuviera sentimientos de culpa seguramente ya le hubiera llamado para disculparme. No es el caso, usualmente no me arrepiento de las cosas que hago. -¿Has hecho algo malo?- niego. No en términos aceptables. –No me digas que has robado los dulces del supermercado otra vez.- ¿Cómo llego a esa conclusión? El robo es malo. -Robar es malo.- respondo con seriedad. Espero que robar besos no sea malo porque los besos de Miles saben bien lo que significa que tendré que volver a sentir esa sensación... -Es

