Estaba junto a Elian leyendo un libro en el estudió. Al menos él lo leía, yo solo fingía hacerlo, mi mente iba una y otra vez a la conversación de los Duques de esta mañana "si siguen a este paso, realmente se van a divorciar" si no supiera que sentían algo el uno por el otro, aunque no supiera de que manera podría influir en el trabajo original, me hubiera alegrado y estaria de acuerdo, podría ayudar a Elian de alguna u otra manera "pero ellos se quieren" además, pensaba que si ellos llegaban a sincerarse, podrían llegar a ser una verdadera familia en el futuro y realmente era lo que más anhelaba para Elian.
Me acerque a dónde estaba Elian, me lo quedé mirando, él se volteo e hizo contacto visual conmigo.
Alexandra: ¿qué opinas del divorcio?
No pude evitar preguntar, teniendo que se sintiera abandonado por los dos.
Elian: Para ser sincero mi padre vino ayer y me lo dijo.
Alexandra: ¿eh...?
Elian: Se trata de su divorcio, pero me preguntó que pensaba. Dije que estaba bien, que estaba a favor del divorcio, esa fue mi respuesta.
Alexandra: ¿seguro que estás bien?
Elian: Si, mi madre me lo dijo, dijo que quería mostrarme un lado feliz, pero que no podía hacerlo estando en la mansión... La verdad no sé cómo puede hacerme feliz. Pero creo que es importante estar con alguien que necesites y aprecies.
Él me sonrió con una sonrisa plena. Mientras me decía sus pensamientos con seriedad.
Elian: Sino, no creo que estar juntos a la fuerza. Si es más feliz por querer separarse, entonces es lo mejor.
Alexandra: Ya veo...
Elian estaba a favor del divorcio, pero en mi cabeza sonaba una y otra vez que ellos se gustaban, se iban a divorciar sin saber los sentimientos del otro.
Necesitaba evitar la ruptura, para ello el Duque debía moverse y expresar sus sentimientos a la Duquesa y a Elian. No había lugar para dudas.
"necesito hacer que el Duque se empiece a mover, tendré que intervenir más directamente"
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*Eliezer*
No podía evitarlo, era demasiado tarde para recuperar a Esther, ella había dado un giro de 180°. Ella ni me miró durante el desayuno.
Mientras miraba su cara fría... Realmente nunca había pensado en el divorcio. Luego de que ví que ella se apartaba y que su corazón me cerraba las puertas decidí renunciar a acercarme a ella.
Pensé que no tenía más remedio que vivir de esa manera "¿tanto odiaba vivir conmigo?" así lo sentía, pero fue más impactante escucharlo directamente de ella y no sabía cómo hacerla cambiar de opinión.
Nuestra relación estaba en nuestro peor momento "¿desde cuándo empezó a ser así?" de hecho lo sabía, el comportamiento de Elian había Sido crucial para que ella declarará el divorcio. Cómo consecuencia, se dió cuenta de que su relación matrimonial, tenía un efecto adverso en Elian.
Esa había sido su oportunidad, pedía el divorcio alegando se qué no era lo mejor para su hijo "probablemente Elian también este decepcionado de mí"
Que no supiera nada respeto a lo que había Griselda hasta que mi nuera lo descubrió, me hizo darme cuenta que no era el mejor padre para Elian. "¿tal vez debería dejarla ir?" no había hecho nada por ella hasta ahora, ¿debería hacer lo que ella quiere por lo menos está vez? podría hacer cualquier cosa por ella ahora, pero ya era demasiado tarde...
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Alexandra esperaba al Duque en su lugar preferido dónde solía reunirse con él diariamente. No habían acordado encontrarse allí, pero ella sabía que vendría.
Y, cómo era de esperar, él acudió. Además, está vez, vino porque quería ver a Alexandra.
Una nuera inocente que se había dado cuenta que le gustaba la Duquesa. Extrañamente quería conocer a esta niña. El Duque se sentó a su lado, mientras ella miraba cuidadosamente la cara de este.
Eliezer: Gracias.
Alexandra: ¿qué?
Preguntó Alexandra con los ojos abiertos como platos, la había agarrado desprevenida.
Eliezer: Por ayudar a Elian.
Alexandra: Por supuesto, Elian está de mi lado.
Eliezer: ¿de tú lado?
Alexandra: Si y yo estoy del lado de Elian. Hemos decidido estar uno al lado del otro.
Eliezer: Ya veo...
Ahora que lo pensaba se preguntó cuántas veces había estado del lado de Esther "¿nunca hicimos eso...?" el rostro del Duque se distorsiono.
Alexandra: ¿de qué lado estás?
Eliezer: No lo sé...
Alexandra: Al principio, tampoco me llevaba bien con Elian.
Eliezer: ¿cómo se acercaron hasta ahora?
Alexandra: Lo he estado siguiendo.
Alexandra soltó una fuerte carcajada y se encogió de hombros.
Alexandra: Seguí poniéndome de su lado, hasta que confío en mi.
Así se había ganado el corazón de Elian, al final debía resolver el malentendido. En primer lugar, en opinión de Alexandra, el hecho de que los dos se gustarán, no iba a hacer por arte de Magia que su relación funcionará.
Alexandra: Estoy segura de que Madre sabrá cómo te sientes, así que no te rindas y acércate primero a la Duquesa.
Alexandra lo miro como si fuera a atravesarlo con la mirada y dijo.
Alexandra: Elian y yo hablamos de todo los que nos pasó en el día, por la noche. No podemos esconder nada el uno del otro y siempre estamos juntos.
De esa manera no habrían malos entendidos y confiaran más el uno al otro. Era lo que más les faltaba a Eliezer y Esther.
Alexandra: Madre estará esperando que Padre le diga lo que siente.
Eliezer: ... ¿es así?
Eliezer puso una cara distorsionada, ante las palabras de Alexandra, pero ella sabía a lo que temía. Tenía miedo de ser rechazado por completo su corazón. Por eso temia que la relación de los dos terminará por completo.
Alexandra: Estoy segura de que madre también se lo tomara en serio, confía en mí.
Eliezer: ¿confiar en ti?
Alexandra: ¡Si!
Respondió con una cara brillante y una voz llena de confianza.
Eliezer: ... Ya veo.
El duque que miraba fijamente a Alexandra, murmuró para si mismo.
Eliezer: Si, me has dado una buena excusa.
El Duque sonrió ligeramente a Alexandra, ella no tardó en levantarse de su asiento e irse.
El Duque se quedó un rato ahí inmovil, las palabras de la niña rondaban por su cabeza "No podemos esconder nada el uno del otro y siempre estamos juntos" él también quería hacerlo, quería estar a su lado. "¿seré capaz de transmitir esto a Esther incluso ahora?"
Siempre que miraba su cara perdía la voz, así que debía encontrar otra manera, debía prepararse de antemano para hablar delante de ella.
Al entrar a su oficina apartó todos los documentos que tenía delante, y extendió un papel vacío. Una gota de tinta cayó sobre el y comenzó a escribir. Estaba escribiendo todo lo que había querido decirle todo este tiempo desde el fondo de su corazón.