Estaba tomando el té con Madre y con Elian. Era algo que hacíamos últimamente.
Alexandra: Madre ¿Qué tal si invitas a Padre la próxima vez?
La idea era atacar a la Duquesa, ya conocía la mente del Duque, pero no sabía mucho de la mente de la Duquesa. Mis palabras solo ocasionaron que ella endureciera su rostro.
Esther: No le va a gustar.
Sus palabras fueron un tanto sutiles "Esta reacción de nuevo, parece que no odia a padre" ella pensaba que el Duque odiaría si lo hiciera. La duquesa era indiferente al duque. Pero cada vez que preguntaba algo, él siempre era el motivo del rechazo, no ella. No estaba poniendo excusa como pasárselo a él, realmente pensaba que al Duque no le gustaba estar con ella. Era como si se hubiera rendido.
Parpadee varias veces y la observe de cerca. Como era de esperar, era similar al duque. "No creo que sea cierto que ustedes no estén interesados en el otro, creo que ambos se gustan" fue entonces cuando abrí los ojos como platos, ambos están enamorados del otro y no lo sabían.
Tenía muchas teorías en mente, pero ninguna se acercaba a esta hipótesis. Fue hace 20 años que se casaron y después de tener un niño creyeron que ya habían cumplido con su deber. Sin embargo, después de pensarlo una vez más, los había visto de cerca y estuve segura de una cosa. Los dos se gustaban, pero se apartaron uno del otro "¿cómo pudo ocurrir esto?"
Mi preocupación aumentó, y en momentos como este, había una forma de utilizarla bien, cuando estuve en mi habitación mire a Nina.
Alexandra: Nina, dijiste que te acercaste al mayordomo ¿Verdad?
Nina: Por supuesto. ¿No es un mundo donde nos ayudamos unos a otros?
Dijo con una sonrisa de vejez, como se esperaba de una niñera.
Alexandra: Entonces, ¿Podrías preguntarle sobre Madre y Padre al mayordomo?
Sus cejas se arquearon, así fue como me entere del pasado de los dos, sin ninguna dificultad. Sentía curiosidad sobre su infancia. La duquesa estaba casada desde hacía más de 20 años, los dos se casaron cuando tenían 13 años, tres años más tarde que Elian y yo.
En el imperio, los nobles suelen casarse a esa edad, en pocas palabras, eran aún jóvenes. Además, ninguno sabía mucho del otro, como en la mayoría de las familias nobles, los dos venían de un matrimonio político entre ambas familias.
El comienzo de su matrimonio fue seguir las instrucciones de los adultos, el papel de la familia era primero aún antes de conocerse, y el trato con los demás en una sociedad noble era lo que primero. Mientras tanto, muchas cosas se acumulaban como el musgo entre los dedos.
Ambos se habían malinterpretado desde el inicio, al final, nunca confesaron sus sentimientos en sus 20 años de casados, sin embargo, el primer amor del Duque fue y seguía siendo la Duquesa.
Le gustaba mucho, solo que no podía expresar sus sentimientos, lo mismo paso con la duquesa.
La madre del Duque Prada, era una persona muy estricta y rigurosa, enseño a la joven Duquesa Esther con normas estrictas. Ella solo tenía 13 años, no pudo hacer nada a su antojo y tuvo que aprender a refrenar su comportamiento para cumplir con las normas de su suegra.
El mayordomo había dicho que la señora le repetía muy seguidamente a la Duquesa Ester...
-Una vez que te conviertes en Prada, ya no serás arrogante, no deberías sentirte tan cómoda como una amiga con tu marido.
El pasado de ellos dos no era diferente al Elian que conocí al inicio, llevaba una vida en donde todo se decide a una edad temprana y no se dan segundas opciones. Yo cambie a Elian ¿No podría cambiar de la misma manera a los Duques? Así se darían cuenta de sus propios sentimientos.
De esta manera, podría resolver los malos entendidos entre ellos, así Elian podría convertirse en un adulto con el amor adecuado, haría todo lo posible porque estuviera juntos.
*Esto paso dos días después de que Griselda se fuera*
En contra de los deseos de Alexandra, la relación entre Eliezer y Esther era aún más conflictiva. Esther acudió en persona a la habitación de Eliezer a primera hora del día, era demasiado extraño que ella entrara a su habitación.
Esther intento controlar su enfado y hablo.
Esther:Mientras eso le pasaba a Elian, nosotros no sabíamos nada.
Le contó lo que había pasado con su hijo, con rostro preocupado. Aunque fue un poco tarde, también le dijo todo lo que había sufrido Elian y como lo resolvió Esther.
Eliezer: Debe haber sido difícil... ¿estás bien?
Eso fue lo que dijo, pues estaba preocupado por el rostro delgado de Esther, sin embargo, tan pronto como escucho esas palabras, su rostro, que había estado manteniendo la compostura, se distorsiono en un instante. Esther lo miro con ojos amargos y hablo.
Esther: ¿Debió haber sido difícil? ¿cuál es el punto de pasarlo mal? ¡Yo no tuve el problema...!
Su voz se hizo cada vez más y más alta.
Esther: Elian... Mi hijo... El hecho de no haber podido decir nada y haber soportado el dolor solo... Ni siquiera sé lo duro que debió ser para el niño, así que al verlo se me rompe el corazón.
Los ojos de Esther se enfriaron.
Esther: Pero tú no pareces haber sentido nada.
Eliezer: No es así Esther...
El duque solo le pregunto porque estaba preocupado por ella. Sin embargo, los labios de Eliezer ya no sé despegaron. Con cada palabra de ella, el dolor que sentía se convertia cómo en un puñal y se clavaba en su corazón.
Esther: El niño nos tenía a ti y a mi como apoyo... Y nunca nos comentó de eso aunque necesitaba ayuda ¿qué crees que es eso?
A pesar de que las lágrimas estaban a punto de surgir alrededor de sus ojos, ella continuo sin dejarlas caer.
Esther: Aunque lo dijera... Supongo que pensó que no lo ayudariamos...
Al escuchar sus palabras como un suspiro, Eliezer mordió su labio interior. A pesar de que sintió que se rompería a llorar, aguanto lo más que pudo, el dolor del cuerpo era más fácil que soportar el dolor del corazón.
Esther: Así es como hicimos que el niño se sintiera solo.
Esther que había soltado todas las palabras que estaba reteniendo hasta el final, vomito como si su respiración se cortará, su rostro estaba nervioso y repentinamente se puso pálida.
Esther: Estoy bien. Me he acostumbrado. Eso fue lo que me dijo. Aunque yo no te importe,... ¿cómo no pudiste preocuparte por Elian?
Eliezer:...
Esther: Eres realmente indiferente hasta el final.
Eliezer había bajado la cabeza en algún momento de la conversación. Ni siquiera sé atrevía a levantar la cabeza por las palabras de Esther.
Esther: De hecho, se qué incluso estás palabras que te digo no significan nada para ti. Aunque sé eso... Aún así termine diciéndolo. Me iré ahora.
¡Bang!
Esther se fue como si nada. Quería alcanzarla y abrazarla, pero no podía ni siquiera acercarse a ella. Al quedarse solo no podía poner ninguna excusa, ella se había ido, pero su presencia seguía ahí, mirándole con desprecio "siempre llego tarde..."
Quería traer a Griselda de vuelta para que asumiera su responsabilidad de inmediato. Pero se contuvo.
Todo lo que podía hacer era ocuparse de los problemas restantes detrás de escena.
Al mismo tiempo con ayuda de su ayudante, se reorganizó el sistema de informes, para que no ocurriera lo mismo en la mansión. Además, se advirtió a los empleados lo que ocurriría si Elian tuviera problemas en el futuro.
No obstante, era como arreglar la cerradura luego de haber perdido la joya. Una solución tardía no podía curar la herida de Elian y Esther. Eso lo enfado aún más.