Liam no pudo quitarse la sensación persistente de que algo no iba bien con Nicole. Su retraimiento, su actitud distante, pesaba mucho en su corazón. Él sabía que necesitaban tiempo a solas para comunicarse y resolver las cosas, pero sus responsabilidades como Alfa lo mantenían tirando de él en diferentes direcciones. Mientras la manada se reunía para su entrenamiento diario, Liam tomó una decisión rápida. Necesitaba una excusa para crear una oportunidad de hablar con Nicole sin levantar sospechas. Volviéndose hacia James, le susurró al oído y su plan se formuló rápidamente. —James, necesito que lideres el entrenamiento de la manada hoy. —Dijo Liam, proyectando su voz para que todos escucharan. —, tengo que revisar a las tropas y asegurarme de que todo esté en orden. Confío en ti para qu

