Caleb conduce a Marisol de regreso a su habitación dentro de las instalaciones de la manada, de manera menos cortés de lo que había sido tratada desde su último sueño. La ira bulle dentro de Marisol como una tempestad y, tan pronto como entran, su furia estalla, arrebatando su brazo de su agarre como si hubiera sido quemada. —¿Crees que esto es aceptable? Me encierras en esta habitación, me tratas como si fuera algún tipo de criminal cuando no te he hecho nada. ¿Por qué estoy siendo tratada así por tu culpa...? ¿Por qué me trajiste aquí? —La voz de Marisol resuena con indignación, sus ojos ardiendo con una mezcla de ira y dolor, finalmente encontrando una oportunidad para preguntar sobre las verdaderas intenciones de Caleb desde la revelación que lo sacudió todo. Caleb, sorprendido por e

