Nicole soportó la tortura diaria infligida por Shane. La azotaban con látigos de plata, la golpeaban y le daban puñetazos hasta dejarla magullada y ensangrentada. Con cada día que pasaba, sentía cómo su esencia de lobo se debilitaba. Al principio, pensó que era el maltrato lo que la debilitaba tanto, pero no era así. Cada vez que despertaba, veía jeringuillas y frascos a su alrededor. Con curiosidad, cogió uno y lo olió; era Ajenjo y Líquen de Lobo. La obligaban a ingerir Ajenjo, una planta venenosa que debilitaba a los hombres lobo y les causaba alucinaciones y tendencias suicidas. Mientras que el Líquen de Lobo era mucho peor, no tenía efecto en los humanos, pero hacia cosas horribles al lobo. Por separado, ambos venenos podrían matar a un hombre lobo si se administraban en la dosis

